(El Mercurio) En 2009, las mujeres rompieron la tendencia histórica y superaron por primera vez en número a los hombres que ingresan a la educación superior. Con 506.159 alumnas, el año pasado llegaron a ser el 51% de la matrícula total de universidades, centros de formación técnica e institutos profesionales.
Sin embargo, al revisar las carreras más rentables, la proporción baja considerablemente. Según los datos del Ministerio de Educación, en las 50 carreras que tienen los mejores salarios al quinto año de egreso, las mujeres representan apenas un tercio de la matrícula. El programa que tiene la mejor remuneración, Ingeniería Civil en Minas, tiene 389 alumnas de un total de 2.238 estudiantes. Es decir, apenas 17,4%.
En contraste, en el programa que tiene la menor remuneración -Técnico Asistente de Educación de Párvulos – 99,9% de los matriculados son mujeres. Y es que en las carreras con menores salarios, las mujeres sí son la mayoría. En promedio, 65% de la matrícula.
A nivel general, las mujeres tienen un bajo interés por las carreras tecnológicas: apenas el 19%, mientras que en el área de Ciencias Exactas son el 49%. La diferencia es clara al mirar otro tipo de programas. En el área de Educación representan el 74% de los estudiantes, y el 67% en Ciencias Sociales.
Mirada integral
¿Qué es lo que hace la diferencia? Esteban Geoffroy, investigador del Consejo Nacional de Educación, realizó en 2010 un estudio sobre los criterios de las mujeres al elegir carreras e instituciones.
Consultadas al respecto, Geoffroy cuenta que la mayoría considera importante el prestigio del plantel, la acreditación y los recursos humanos. Hasta ahí, no había mayor diferencia con lo que respondían los hombres. Sin embargo, ellas señalaron que también es relevante al momento de elegir la seguridad del barrio donde se emplaza la institución, así como los horarios de las clases.
«Hay un cambio en el perfil de la mujer que ya no sólo estudia, sino que también en muchos casos tiene otras preocupaciones como el trabajo y la maternidad. Se tienen que hacer cargo de otras responsabilidades, por lo que cuando eligen, ponderan otros factores», dice.
Para el jefe de la División de Educación Superior del Ministerio de Educación, Juan José Ugarte, las cifras indican que hay brechas que saldar. «Se echan de menos en el área de ingenierías, pero hay una serie de políticas que llevan a cabo las instituciones para atraerlas, porque ellas aportan con distintas miradas complementarias a lo que aportan los hombres», dice.
Fuente / El Mercurio