(El Mercurio).- Tanto el ministro de Hacienda, Felipe Larraín, como el ex presidente del Banco Central, Vittorio Corbo, coinciden en señalar que el efecto de la crisis de Grecia está más acotado a la economía europea, excluyendo así a los países de Asia emergente y a Estados Unidos, cuyas economías están registrando una recuperación acelerada que favorece a la economía chilena.
«Desde el punto de vista global, lo relevante es evitar el contagio y eso significa apoyar a Grecia. Mientras más demore el apoyo establecido, más caro y difícil va a ser», comentó Larraín.
El secretario de Estado espera que el problema se pueda contener y no arrastre a otras economías que tienen situaciones fiscales complicadas.
Grecia tiene un déficit fiscal de 14% del PIB y otras economías europeas registran también niveles de dos dígitos. En contraposición, el déficit de Chile hoy es mucho menor en medio de un terremoto y con una posición de acreedor externo neto, esto es, con una deuda inferior a sus activos líquidos, destacó Larraín. «Esto es una situación muy especial dentro del mundo y estoy convencido que será reconocido y premiado cuando salgamos a los mercados externos con nuestro bono», agregó, aludiendo a la intención de colocar una deuda soberana de US$ 1.500 millones.
Durante su exposición en una reunión de la Asociación de Exportadores de Manufacturas (Asexma), Corbo explicó que Grecia es el caso extremo de un país que vivió durante muchos años más allá de sus límites, con funcionarios públicos que jubilaban a los 53 años y con una deuda pública bruta de 120% respecto del PIB, contra 6% que es la deuda pública de Chile.
Hace diez o quince años que Grecia venía con una expansión fuerte en el sector público como forma de proveer de empleo a los gobiernos de turno, así que Corbo no ve que este sea un problema puntual.
No obstante que existe preocupación por los altos déficits fiscales de Portugal, Irlanda, Italia y España, Corbo opinó que las dimensiones son muy distintas. «Creo que tuvimos la gran ventaja de que las turbulencias europeas llegaron en un momento en el cual la economía mundial nos seguía sorprendiendo con una recuperación más fuerte y rápida de lo que habíamos pensado», dijo el ex presidente del Central.
Repunte mundial
Los pronósticos de crecimiento para la economía de Estados Unidos se han ido ajustando al alza este año y hoy se sitúan entre 3,5 y 4%. China crece en torno a 10% e India en torno a 8%. Pero para Europa las proyecciones van a la baja, comentó.
Con todo, señaló que la crisis de Grecia va a afectar la velocidad de recuperación de Europa, pese a que España acaba de aumentar su producción industrial en un 5%, cuando se esperaba una caída.
«La crisis de Grecia va a tener un impacto en el crecimiento de Europa porque subió el costo de los fondos para que se financien las empresas y los consumidores, por el efecto que esto tiene en las tasas de interés», indicó.
Por otro lado, Corbo hizo notar que la situación de Grecia va a hacer que el resto de los países de Europa comiencen a preocuparse de comenzar a poner en orden sus finanzas públicas. «Eso en el corto plazo disminuye la posibilidad de crecimiento, pero en el mediano plazo lo hace mucho más viable como país», argumentó.
Mercados moderan sus pérdidas
Los mayores temores de las bolsas europeas fueron confirmados ayer por sus autoridades: Angela Merkel, la canciller alemana, y Dominique Strauss-Kahn, director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), reconocieron que existe el peligro de que la elevada deuda de Grecia se expanda a otros países de la Zona Euro.
Los dichos llevaron a los mercados a tener nuevas pérdidas, pero más moderadas que las del martes. El Ibex madrileño cayó 2,27%, mientras que el FTSE 100 de Londres y el Dax alemán bajaron 1,28% y 0,81%, respectivamente.
En Wall Street el Dow Jones retrocedió 0,55% y el S&P500 perdió 0,66%. La bolsa chilena siguió un camino similar, el IPSA cayó 0,77%.
Las palabras de Merkel y Strauss-Kahn vinieron un día después de que el presidente de España, José Luis Rodríguez Zapatero, negara que la situación de Grecia era comparable con la economía ibérica.
Al contrario de lo manifestado por Rodríguez Zapatero, la canciller alemana alertó al Parlamento del país que sin el crédito de la zona euro y el FMI existe el riesgo de una reacción en cadena que amenazaría con desestabilizar el sistema financiero europeo. Strauss-Kahn reconoció que «siempre existe un riesgo de contagio».
El ánimo de los mercados también fue afectado por la noticia de que la agencia Moodys se encuentra revisando, con perspectivas negativas, la calificación crediticia de Portugal.
Mejorar el emprendimiento y dar un salto en la productividad, las claves para el crecimiento de largo plazo de la economía local
Remontar la caída en la productividad de los últimos años y facilitar el emprendimiento aliviando la carga tributaria a las pequeñas y medianas empresas, así como eliminar las barreras de entrada, constituyen para el ministro de Economía, Juan Andrés Fontaine, las claves para el crecimiento futuro de la economía chilena.
Fontaine expuso en la reunión de Asexma, oportunidad en la que anunció que en los próximos días ingresará al Congreso una modificación legal que facilitará los trámites en Impuestos Internos y municipalidades para la creación de empresas. También forma parte de la agenda fomentar la investigación y desarrollo empresarial, para lo que se subirá el incentivo tributario, extendiéndolo a la innovación intra-empresa y evitando la burocracia. Todo esto, unido a una serie de medidas para facilitar el acceso a financiamiento de las 740 mil micro, pequeñas y medianas empresas que existen en el país.
Corbo indicó que la depreciación acelerada disminuye el costo financiero para proyectos de inversión, racionalidad que primó cuando el ex ministro Velasco y la actual administración intentaron llevarla a cabo. «Pero el crecimiento de largo plazo no depende de la depreciación acelerada. Depende de que aceleremos el proceso para mejorar el emprendimiento en Chile, reducir las barreras y avanzar en educación, creando oportunidades para tener un saldo en productividad, que es una tarea pendiente».
Fuente / El Mercurio