(MINERíA CHILENA) La División Ministro Hales (DMH) será el primero de los llamados proyectos estructurales de Codelco en entrar en operación, el próximo año. Con un presupuesto de aproximadamente US$2.525 millones, esta iniciativa es para su gerente general, Juan Medel, un orgullo y una gran responsabilidad. El ejecutivo habla en exclusiva con MINERíA CHILENA respecto del estado de avance del prestripping, de los equipos que ya están en terreno y de cómo Codelco ha estado trabajando con la gente de Calama.
¿En qué etapa está el proyecto División Ministro Hales?
Como avance global asociado a octubre de 2012, debemos decir que llevamos un 70% de avance, lo que incluye prestripping, construcción de las plantas y adquisiciones.
Esto nos hace pensar que vamos por buen pie y que lograremos comenzar una puesta en marcha para fines de 2013.
Respecto al prestripping –reconocido a la fecha como el más grande de la historia del país– hemos removido a la actualidad más de 152 millones de toneladas de estéril de un total de 228 millones, lo que equivale a un 65% de cumplimiento.
Nuestro yacimiento crece conforme a lo establecido en el programa, gracias al trabajo comprometido de todos los trabajadores. En esta misma ruta, podemos decir con orgullo que el proyecto Ministro Hales producirá, a través del proceso de flotación, un concentrado rico en cobre y que adicionalmente contendrá plata. Este concentrado será alimentado a la planta de tostación de DMH, la cual tiene la particularidad de ser una de las primeras que operará en Chile, como parte del proceso de concentración. La producción de concentrado se iniciará a partir del último trimestre de 2013.
Además, utilizando pilas permanentes a través del proceso de lixiviación, se obtendrá una solución rica en cobre que continuará su proceso de refinación en las instalaciones de Chuquicamata. Este proceso se espera se realice a partir del primer semestre de 2013.
Para Ministro Hales es importante realizar todo este trabajo teniendo en primera consideración las temáticas de seguridad, salud, medio ambiente y comunidad. En esta línea, uno de los sellos que marcará la gestión de DMH es la implementación del Plan Estructural de Medio Ambiente y Comunidades (PEMAC), que tiene como objetivo central abordar la sustentabilidad de los proyectos de Codelco con una nueva mirada. Actualmente estamos frente a un nuevo escenario, con normas más exigentes, con comunidades más empoderadas y nuevas exigencias socioambientales para la industria minera. De igual manera, el Proyecto de Seguridad y Salud Ocupacional (PESSO) busca generar una metodología y estándares únicos para toda la Corporación, en lo referido a gestión de los riesgos laborales y particularmente los accidentes fatales y las enfermedades profesionales.
Con estos dos proyectos estructurales, Codelco busca transformar su gestión para asegurar un desempeño de excelencia en el futuro y posicionarnos como empresa líder y referente en estas materias al año 2015.
No obstante, en lo que respecta al desarrollo de este proyecto debemos ser súper concretos y transparentes con nuestro entorno y organización; no ha sido tarea fácil.
Hemos tenido problemas de entendimiento, conflictos, los cuales son parte de las relaciones, que son como espirales. Teniendo como línea base esta condición, estamos convencidos de que en un trabajo comprometido y colaborativo están los puntos de inflexión para ir construyendo relaciones de largo plazo.
¿Cómo se trabajó en la construcción de la DMH para ir cumpliendo los tiempos?
Realizando un trabajo de precisión y colaborativo entre la división y de Vicepresidencia de Proyectos. Esta sintonía y trabajo alineado es la clave para sacar adelante proyectos de esta envergadura y complejidad. Tenemos en nuestros hombros la responsabilidad de sacar adelante el primer proyecto estructural de Codelco, cumpliendo los objetivos y metas trazadas, desarrollando una construcción y operación impecable, concepto que debemos relevar y defender siempre.
La clave para cumplir con los plazos establecidos es estar alineados y desarrollar, tal como lo dicta la carta de valores corporativa, un trabajo en equipo.
Resulta relevante destacar los avances en la construcción de las plantas en DMH, trabajos que han estado a cargo de la Vicepresidencia de Proyectos de Codelco. Éstas deben estar en puesta en marcha a fines de 2013. Para lograr llegar a este objetivo, hemos debido realizar un trabajo mancomunado y tremendamente colaborativo entre el equipo de profesionales de DMH a cargo de la puesta en marcha de estas instalaciones, como de quienes están llevando adelante los trabajos de construcción en VP, pues hemos entendido y asumido con mucha responsabilidad que DMH marcará una nueva forma de llevar adelante proyectos mineros en Codelco, tanto desde la mirada operativa, como de la medioambiental y comunitaria.
A su juicio, ¿cuáles han sido los principales desafíos del proyecto y cómo los han enfrentado?
Comenzamos asumiendo un gran desafío: el de llevar adelante el primer proyecto estructural de la Corporación. Desafío no menor, que conlleva comenzar desde cero, una división nueva y con todo lo que ello implica. Uno de los hitos ligados a ello, fue –por ejemplo– haber comenzado un mes antes la pre-operación. A lo anterior debemos agregar nuestras responsabilidades y compromisos asumidos desde el inicio con la comunidad y el medio ambiente. Generamos un exitoso e innovador sistema de control de fuentes de emisión de polvo en la mina, mediante la humectación de las frentes de carguío, humectación de plataformas de perforación y la construcción de carpetas estabilizadas y supresión de polvo en caminos.
Hemos logrado implementar un modelo de control de polvo, sistemas de monitoreo de las condiciones meteorológicas y de conocimiento de nivel de vibración generado por las tronaduras (a través de geófonos), por ejemplo, todo lo cual nos permite afirmar y garantizar que en nuestra operación no se tronará cuando el viento vaya en dirección a Calama. Esta condición operativa la hemos logrado poner en común con las comunidades gracias a un plan de visitas continuas a faena, de grupos de interés, conocido como “Casa Abierta”.
Finalmente destaco el gran proceso de reclutamiento y selección que hemos desarrollado desde el inicio de nuestras operaciones y que tuvo su foco de selección mayoritariamente en la Región de Antofagasta y principalmente en Calama, lo que muestra una clara vinculación de mano de obra local. De este proceso destaca el Programa Aprendices, que en 2012 vive su segundo año de vida. Durante 2011, 59 jóvenes de Calama ingresaron a la División a fin de capacitarse como operadores mineros.
Luego de seis meses, la totalidad de ellos fueron contratados como trabajadores de DMH. En 2012 se logró reclutar en este programa a 24 aprendices, los que a la fecha están en proceso de capacitación. Uno de los puntos destacados es el promedio de edad de estos nuevos trabajadores, que no supera los 24 años.
Nuestra dotación propia asciende a cerca de 500 trabajadores entre profesionales y operadores; durante 2011 y 2012 hemos logrado poblar con éxito las diferentes áreas que componen nuestra división, utilizando los diversos mecanismos desarrollados por el área de Recursos Humanos, como el referido Programa Aprendices. Hoy el foco está centrado en consolidar la contratación del área planta, la cual actualmente cuenta con un equipo humano de alrededor de 200 personas, quienes están siendo altamente capacitadas para materializar un ramp up de excelencia.
Cómo ha funcionado la segregación que se estableció para mejorar el tránsito vehicular?
Ésta es una de las innovaciones que hemos desarrollado en materia de seguridad y que se vincula directamente con los estándares de control de fatalidad para vehículos pesados (estándar Nº 3) y para vehículos livianos (estándar Nº 4) del PESSO. Estas vías segregadas se asimilan a las utilizadas en las vías urbanas y que delimitan el tránsito fijo de vehículos particulares y de locomoción colectiva.
En nuestro caso, lo que hacemos es definir la ruta interna del rajo, con vías exclusivas para vehículos menores y vías exclusivas para camiones de extracción, lo cual permite reducir al mínimo la interacción de vehículos livianos y pesados, bajando considerablemente la ocurrencia de incidentes o accidentes por colisión. Estamos muy contentos por cómo ha funcionado el sistema, ya que lo asumimos como parte de la planificación minera, una vez que se inició el prestripping. Los resultados son óptimos y nos ayudan a construir la minería del Siglo XXI.
¿Cuáles son las implicancias de ser el primer proyecto estructural de la Corporación que entra en funcionamiento?
Es una gran responsabilidad. Ser considerados el primer proyecto estructural de la Corporación pone sobre nuestros hombros un gran desafío, pero a la vez la oportunidad clara y concreta de propender hacer bien las cosas desde cero.
Para llegar a esto delineamos un Plan de Negocios acorde a nuestras necesidades y que se fundamenta en el manejo de nuestros activos. Desde el comienzo entendimos esta condición y para ello estamos trabajando. Aún nos queda mucho camino por recorrer. Queremos seguir ratificando la confianza puesta en nosotros y cumplir con país, es decir, con todos los chilenos.
Considerando que la división está próxima a Calama, ¿cuál ha sido el foco del trabajo con la comunidad?
Desde el inicio de nuestras operaciones y como parte de nuestro Plan de Negocios, ideamos la Estrategia de Desarrollo Comunitario y sus planes asociados, estrategia que se sustenta en cuatro grandes pilares: la Carta de Valores de Codelco, la Política de Desarrollo Sustentable de la Corporación, nuestro Modelo de Negocio DMH y algunos aspectos de la norma ISO 26000. Esta conjunción nos permite hoy contar con una estrategia sólida que considera cinco ejes de trabajo: Participación Ciudadana, Educación y Cultura, Creación de Habilidades y Empleo, Generación de Riquezas e Ingreso, e Inversión Social.
El trabajo que hemos propiciado y empujado en DMH con la comunidad tiene como lineamiento rector ir de frente hacia ella. Este cara a cara es lo que nos ha permitido ir creando confianzas, en las cuales, sabemos, debemos día a día trabajar. Las relaciones con la comunidad son espirales, esto es una regla cardinal para nosotros, pues lo vivimos en cada jornada de trabajo; sin embargo, sabemos que en función de una filosofía compartida, colaborativa y comunicada (CO-CO-CO), podremos construir bases sólidas para el futuro, en donde la transparencia de la información, la proactividad y la comunicación a doble vía son cables para poner en común y avanzar. La relación con las comunidades no ha sido fácil, pero sabemos que ésta es la ruta, éste es el modo: trabajar en conjunto para conseguir la “licencia para prosperar”.
Fuente / MINERíA CHILENA