(El Mercurio).- Por estos días, la titular de la cartera del Trabajo, la ex ejecutiva de Metro Camila Merino, está full time . No sólo porque debe cumplir con los planes de corto plazo de la ya anunciada agenda laboral del Gobierno, sino que también porque mañana será el Día del Trabajador, y a pesar de que ha manifestado que le gustaría ir al acto de la CUT, aún no ha sido invitada por su presidente, Arturo Martínez.
Merino dice que su plan estrella será mejorar la capacitación. «No capacitamos bien en Chile», sintetiza. Opina que la franquicia está muy concentrada en grandes empresas, y tampoco se ve que aumente la empleabilidad del trabajador. «Muchos de estos programas donde se gasta mucha plata no cumplen nuestros objetivos», agrega. Este año se centrará en definir las directrices a seguir en este plano.
-Las propuestas anunciadas el miércoles junto al ministro de Hacienda ¿van en la línea de las grandes reformas?
«No. Tomamos el Gobierno con un terremoto y debíamos lanzar las medidas lo antes posible, considerando que la gente llora por los empleos. Montar 20 mil empleos de emergencia y haber lanzado en tiempo récord el bono de marzo cuesta. La próxima semana lanzaremos dos proyectos solicitados por la CUT y la Dirección del Trabajo, que es regular la causal de despido por fuerza mayor y tener la posibilidad del precontrato, importante para la reconstrucción».
-El ex ministro del Trabajo Osvaldo Andrade dijo que eran pura pirotecnia…
«Él quería hechos, y estos son hechos. Es claro que lo anunciado no es la agenda de largo plazo del Gobierno. Primero tenemos que terminar de aprobar el mejoramiento del seguro de cesantía para las áreas afectadas por el terremoto. Nos estamos enfocando en la contingencia».
-¿Qué puntos de la agenda veremos implementados en el corto plazo?
«La comisión técnica para el salario mínimo estaba en nuestro plan y lo estamos implementando. En este tema está bien que se pida un alza y hay que definir de cuánto será, pero también hay que considerar que tenemos una alta cesantía y regiones muy complicadas. Hay alternativas, como tener diferentes salarios mínimos, o bonificar a la empresa y trabajador a través del subsidio…»
-¿Se flexibilizarán las indemnizaciones? Uno de cada cuatro trabajadores con derecho a una IAS recibe la indemnización completa…
«De todos los contratos que terminan, sólo el 7% tiene derecho a esta indemnización por años de servicio, y los que la reciben es el 1 a 2%. Y los que reciben son los que ganan más, y en algunos casos mayores a las legales. Debemos fortalecer el seguro de cesantía, y, segundo, no tener relaciones cortas de contrato. Esa es una de las razones de por qué no se invierte en capacitación».
-¿Cómo incentivar los contratos de más largo plazo?
«A lo mejor debiésemos poner un impuesto al despido; es decir, implementar un incentivo al no despido. Hay mucho avanzado en eso, y es algo que hay que discutir con todos los actores. Por ejemplo, que las empresas que más despiden personas tengan que hacer mayores aportes al Fondo de Cesantía Solidario, que el que actualmente hacen. O, al revés, que se premie a las empresas que menos despiden reduciendo el porcentaje de aporte».
-¿Qué opina de la ley de igualdad salarial?
«Esta ley va a ayudar, pero no va a lograr que se igualen los ingresos de hombres y mujeres. Debemos tener mujeres más capacitadas para que puedan tomar cargos de más responsabilidad».
-¿Y qué hará en materia de flexibilidad laboral?
«Queremos incorporar a la mujer al mundo del trabajo mediante jornadas parciales, perfeccionando este año el teletrabajo. La tasa de ocupación laboral femenina ha aumentado 6% en los últimos 10 años, queremos que aumente más rápido. Otro cambio es profundizar la adaptabilidad pactada, para fortalecer al sindicato y profundizar espacios de diálogo. Tenemos una baja tasa de sindicalización».
-Envió al Congreso el proyecto de ley para restringir los despidos por «fuerza mayor». ¿Considera que el empresariado ha abusado de esta causal?
«Muchas empresas han buscado alternativas para no despedir, pero hay otras que han abusado de la causal de caso fortuito de fuerza mayor. Con el dictamen nosotros paramos los casos y eso fue positivo. Debemos capacitar más a las empresas, porque muchas veces no se cumplen los derechos de los trabajadores por desconocimiento, principalmente las pymes».
Aún no sabe si irá a acto de la CUT
La ministra del Trabajo, Camila Merino, reiteró sus ganas de mantener el contacto con la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) ante la celebración del 1 de mayo. Aún no sabe si asistirá al acto que convoca el gremio, en parte porque no ha sido invitada por su presidente, Arturo Martínez. En cuanto a la sorpresiva suspensión de la reunión que tenía agendada el miércoles en la tarde con el líder de la CUT (que al parecer no asistió al encuentro por no haber sido informado con anterioridad de la formación de una mesa de diálogo para definir el salario mínimo), la ministra dijo desconocer la razón de su aparente molestia.
Por otra parte, Martínez dijo que si el Gobierno seguía con los despidos de funcionarios públicos obligará a los trabajadores a ir a un paro nacional. Ante eso, Merino señaló que «todos ellos corresponden a cargos de confianza o a actividades que ya no son necesarias. Si algo no se ajusta a esos principios lo vamos a reconsiderar, pero hasta ahora son alrededor de 300 casos».
Fuente / El Mercurio