(El Mercurio) Tres horas antes de que se produjera el derrumbe en la mina San José, que mantuvo atrapados durante 69 días a 33 mineros, los trabajadores advirtieron ruidos de explosión de roca y solicitaron permiso para salir a la superficie, pero la autorización les fue denegada.
Así lo reveló el diputado por Copiapó Carlos Vilches (UDI) al dar a conocer una conversación que sostuvo en el hospital de esa ciudad con el minero Juan Illanes, en presencia de otros testigos. «Textualmente me dijo: «mire, don Carlos: a las 11 de la mañana del día del accidente empezamos a sentir ruidos de explosión de roca. Pedimos autorización para salir de la mina y no nos autorizaron»», afirma el parlamentario.
Respecto de quiénes de la minera San Esteban fueron los que desconocieron la advertencia, Vilches dice: «A mí no me dio nombres, pero supongo que serían sus jefes, el gerente de operaciones o el jefe de mina».
Vilches, de profesión ingeniero metalúrgico, afirma que cuando hay desplazamientos en un yacimiento, la mina hace de caja de resonancia, lo que sirve de advertencia a los mineros. «La explosión de roca es algo que existe, porque son tensiones que tiene el cerro. Ante la advertencia del ruido, en la mina San José se debieron haber tomado todas las medidas de resguardo», agrega.
Sobre estos antecedentes, Baldo Prokurica, senador RN por Atacama, sostuvo que «el diputado Vilches me transmitió esta información. Me parece que él es un parlamentario serio y que conoce la materia. De ser cierta esta información, es muy grave, porque significa que las personas encargadas de esta empresa desoyeron una señal tangible de que iba a ocurrir un desprendimiento de roca. Eso se debe investigar».
Una afirmación similar a la de Illanes realizó Omar Reygadas, hijo del minero del mismo nombre que quedó atrapado en el yacimiento, apenas tres días después del accidente.
En esa oportunidad dijo que el turno anterior al de los 33 sobrevivientes salió comentando que se escuchaban muchos ruidos en la mina, pero que sus advertencias no fueron escuchadas.
«Los mineros decían que la mina crujió toda la noche, pero el jefe de operaciones obligó a los trabajadores a ingresar a la mina», dijo entonces Reygadas.
El diputado Vilches afirma que como el nuevo antecedente entregado por Illanes no está en conocimiento de la Comisión de Minería de la Cámara, que actúa como comisión investigadora, pedirá a esa instancia que invite a los mineros a prestar testimonio en la primera quincena de noviembre.
«Esto es bastante significativo. La mina avisó tempranamente que podía haber un accidente grave, pero no la tomaron en cuenta», dice Vilches.
Agrega que esa advertencia natural debió haber sido considerada de inmediato, «en especial por los antecedentes recientes que tenía la mina. Habían ocurrido muchos «planchoneos» (caída de rocas). La prueba de eso es el accidente del 3 de julio, donde un minero (Gino Cortés) perdió una pierna».
Fuente/El Mercurio