Hasta el 23 de septiembre próximo hay plazo para presentar propuestas a la convocatoria nacional del «Centro Tecnológico para la Economía Circular» para la Macrozona Norte del país, que desarrolla Corfo, para resolver brechas de infraestructura, equipamiento tecnológico y demanda por innovación; y para además, activar, diversificar y sofisticar la oferta actual de productos y servicios de alto valor y potencial de mercado interno y de exportación.
El centro, que contará con US$10 millones para una ejecución de diez años, y tendrá como sede la Región de Tarapacá, será financiado con los recursos que provienen en parte del cumplimiento de la cláusula de I+D del contrato entre la entidad de fomento y la empresa Albermarle.
[VEA TAMBIÉN: Sustentabilidad y tecnología, los ejes de la cumbre minera que realizará Corfo]
A través de esta nueva institución se busca apoyar al desarrollo y escalamiento comercial de empresas y potenciales nuevos emprendimiento, orientados a la economía circular, en específico, en áreas relacionadas a la energía solar, sales y baterías de litio, almacenamiento de energía, minería metálica y no metálica.
Nuevas oportunidades de negocios
Victoria Paz, directora de Estrategia y Sustentabilidad de Corfo, explica que la economía circular “nos obliga a dejar de ser un país tan intensivo en extracciónâ€, agregando que “no sólo tenemos que ser muy buenos en extraer, sino en qué se hace con elloâ€, lo que implica un cambio en el modelo de negocio y el surgimiento de nuevas oportunidades.
En ese contexto, se detalló que algunos ejemplos de aplicación de economía circular plausibles para esta convocatoria son, entre otros, el uso y fabricación más inteligente (rediseño de procesos), con miras a la generación de menos desechos o que sean más fáciles de revalorizar, evitar subprocesos altamente contaminantes, o el desarrollo de nuevos modelos de negocios.
Otra línea de trabajo se relaciona con extender la vida útil de productos y sus partes: aplicaciones de segunda vida de baterías de litio, reutilización de infraestructura de la industria solar, remanufactura de neumáticos u otros componentes de equipos mineros.
A ello se suma la investigación en torno a nuevas aplicaciones de materiales descartados.
