Hace justo un año, cuando la canadiense Methanex dejó de recibir gas natural argentino, la capacidad de producción en sus cuatro plantas de Punta Arenas se redujo a un 30%.
En ese momento y conscientes de que volver a tener gas, principal insumo para elaborar el metanol, comenzaron a buscar alternativas, pues hoy sólo funciona una de sus instalaciones.
Primero apoyaron e incluso se involucraron directamente en la exploración de nuevas reservas de gas natural en Magallanes, proceso en el que están asociados con Geopark y la ENAP.
Ahora, la idea de la empresa es convertir las instalaciones de su complejo para utilizar carbón, lo que les permitirá disponer de un volumen mayor de gas natural para elaborar su producto.
“Estamos concentrados en la oportunidad de reemplazar gas natural por carbón destinado a producción de electricidad en la planta”, dijo Paul Schiodtz, vicepresidente para América Latina de Methanex.
En su intervención durante el ciclo de conferencias regionales, el ejecutivo explicó que el 15% de los cerca de tres millones de metros cúbicos diarios de gas natural, que les entrega la Empresa Nacional del Petróleo (ENAP), se consumen en la operación de la planta, por lo que es es importante liberar ese porcentaje.
La empresa lleva poco más de tres semanas trabajando en este proyecto, por lo que su directorio, en Vancouver, aún está analizando la inversión necesaria para adaptar las instalaciones al nuevo combustible y para comprar el carbón. Trascendió, además, que al mismo tiempo la empresa está preparando el contrato de suministro de carbón que suscribiría con la empresa Ingeniería Civil Vicente (ICV).
Schiodtz señaló que en los próximos cuatro años esperan tener nuevamente funcionando sus cuatro plantas. Agregó que la crisis en los envíos desde Argentina los obligó a cambiar su foco desde la mera producción de metanol, de la que son líderes mundiales, hacia la búsqueda de hidrocarburos, actividad que reconoció como “riesgosa”.
El objetivo de la compañía, dijo, es alcanzar un 11% de participación en el mercado mundial, “lo que equivale al lugar que ocupa Arabia Saudita en el petróleo”, apuntó Schiodtz.
Fuente / Diario Financiero