Methanex invertirá hasta US$ 200 millones para explorar gas en la Región de Magallanes en 2008 y 2009

El ejecutivo apuesta a la disponibilidad de gas en el sur y al éxito de Enap y privados para revertir la situación que tiene a la empresa operando a sólo el 30% de su capacidad.

COMPARTIR

El chileno Paul Schiodtz, vicepresidente senior para América Latina de Methanex, con sede en Santiago, viaja al menos una vez al mes a Argentina. Sin éxito, si éste se mide en su interés en que ese país restituya el flujo de gas natural que requieren para operar las cuatro plantas que la canadiense tiene en Magallanes. La situación se mantiene desde junio pasado, cuando el gobierno argentino cortó las exportaciones de gas al sur de Chile; obligó al cierre de dos de esas instalaciones, al despido de trabajadores y a una visita esta semana a Chile del presidente y CEO del holding, Bruce Aitken.

A Argentina ya no va. Para qué. “Me frustra demasiado lo que ocurre con Argentina, porque desde el principio intentamos ser flexibles, buscar soluciones”, dice el neocelandés, quien se reunió con los ministros del Interior, Edmundo Pérez Yoma, y de Minería, Santiago González, más el gerente general de la estatal Enap, Enrique Dávila. Lo que ahora busca Aitken es “ayudar a que nos ayuden”.

El ejecutivo pretende colaborar con Enap en los esfuerzos de exploración que la firma y otros privados realizan en Magallanes, y con ese fin presupuesta gastar entre US$ 100 millones y US$ 200 millones este año. Sólo si en unos tres años no logran resultados, en todo caso, reconoce que pensarán en opciones más extremas.

¿Les hizo alguna petición a las autoridades en sus reuniones?

Hablamos sobre la situación de nuestras operaciones a raíz de los cortes de gas desde Argentina. Hoy estamos operando al 30% de nuestra capacidad. La semana pasada tuvimos que despedir al 30% de nuestros trabajadores debido a las acciones del gobierno argentino. Luego, les explicamos que entendemos el impacto económico negativo que esto tendrá en la Región de Magallanes y, tercero, les solicitamos que sigan apoyando la exploración de petróleo y gas en el sur de Chile, para encontrar una solución.

¿Qué estrés financiero implica el corte del suministro de gas, que es un insumo para su producción?

Es significativo, porque estas operaciones representan el 40% de nuestra producción global, lo que nos fuerza a empezar a producir en otras partes del mundo, como en Nueva Zelandia, gastando alrededor de US$ 50 millones en poner nuevamente en marcha operaciones que estaban detenidas. También debimos reducir nuestras ventas a clientes (a algunos ya no podemos proveerles, dado que estamos cortos de producción). Y tuvimos que detener una parte importante de nuestro negocio de flete marítimo a Norteamérica y Asia y utilizar algunas embarcaciones para otras cosas.

¿Cómo evalúa las gestiones del gobierno chileno frente a Argentina? Llevan ya bastante tiempo y ustedes siguen operando al 30%…

El gobierno argentino ha enviado una señal fuerte y clara de que no quiere exportar gas al sur de Chile. Los gobiernos chileno y canadiense han sido de mucha ayuda en discutir con ellos, aunque al final no ha sido muy efectivo. Así que lo que ahora necesitamos es focalizarnos en el futuro y en cómo hacer que nuestras plantas vuelvan a funcionar a plena capacidad. No tengo visión alguna acerca de si Chile debiera ser más o menos agresivo. Sé que han hecho todo lo que pueden para reponer las exportaciones.

¿Cuánto más pueden soportar?

Tenemos mucha confianza en cuanto a la disponibilidad de gas en el sur de Chile, y hay tres cosas ocurriendo allá. Una es la exploración de la empresa Geopack, con bastante éxito. Tienen un presupuesto de US$ 60 millones para este año, y nos están proveyendo el 4% de nuestras necesidades de gas. Para fin de año esperan llegar al 7% y, luego, al 20%. Enap también tiene un programa extenso de exploración en el sur y estamos trabajando muy de cerca con ellos en una serie de bloques. Planeamos ayudar a acelerar su trabajo en los próximos meses y esperamos que eso nos dé gas más pronto. También está la licitación internacional que se hizo en octubre y entendemos que los contratos deben firmarse en abril y esperamos que eso genere una nueva ronda de actividad.

¿Qué clase de trabajo conjunto están realizando con Enap?

Creemos que hay recursos en el sur, tenemos experiencia en otros países y creemos que podemos contribuir a acelerar el proceso en marcha. Queremos ayudarles a que nos ayuden. Estamos preparados para invertir, para gastar nuestro propio dinero para acelerar el desarrollo de gas. Es lo que hicimos con Geopack, comprometiéndonos a gastar US$ 40millones.

¿Y cuánto ha presupuestado para trabajar con Enap?

Lo que les hemos estado diciendo a nuestros accionistas es entre US$ 100 millones y US$ 200 millones. Eso no está comprometido con proyectos individuales, pero es la magnitud del gasto que estamos contemplando. Esperamos que con una tasa razonable de éxito podamos volver a operar tres de nuestras plantas en el próximo par de años y después pasar a cuatro. La suma total que, pensamos, se va a gastar (nosotros y otras compañías) en los próximos tres años en tratar de suplementar la oferta de energía en el sur de Chile es de US$ 600 millones.

¿Hay posibilidad de que se trasladen a Argentina para tener gas?

Ninguna. Ni siquiera estamos pensando en trasladarnos. Estamos confiados en que hay mucho recurso en el sur. Si en dos o tres años estamos desilusionados, entonces tomaremos decisiones distintas, pero hoy nuestros planes están basados en conseguir que nuestras plantas vuelvan a operar a plena capacidad.

Fuente / La Tercera

Revista Digital

Lo último del mes

Lo más leído

Temas Relacionados

Revista Digital