(La Tercera)Sergio Leone y Baldomero Lillo. Entre estas dos veredas en apariencias opuestas se ubica la obra Corazón de carbón, de la Compañía La Mancha, un fresco colectivo sobre los años del auge del mineral, a comienzos del siglo XX, que hoy inicia sus funciones en Matucana 100.
Del autor chileno, el director Rodrigo Malbrán y la dramaturga Andrea Gutiérrez rescataron su descripción de la clase obrera, sus condiciones de vida y las tensiones con la aristocracia minera. Del padre del Spaguetti western los autores apostaron por una estilizada puesta en escena y un gusto por privilegiar la acción más cinematográfica. «Es una obra con duelos, tiros y peleas, con movilidad cinematográfica», como lo resume Malbrán.
Con 24 actores en escena, Corazón de carbón presenta otra e inesperada variable: números musicales que son interpretados por una especie de «coro griego» que va narrando lo que pasará frente a los espectadores a ritmo de tonadas, cuecas y resfalosas. Por momentos puede parecer una obra anclada en la tradición del teatro costumbrista con cuadros musicales, al estilo de la Pérgola de las flores, pero nada más lejos en las intenciones del director.
«No quería hacer un ladrillo sicólogico naturalista, realista y costumbrista», explica Malbrán. «La dramaturga y yo leímos mucho a Charles Dickens y nos impregnamos con su mundo y su manera de configurar los personajes, pero a la vez tiene una manera de representarse muy de Bertolt Brecht, con eso de distanciar al espectador de la ficción contada», cuenta.
La obra transcurre sin una referencia histórica precisa ni hechos conocidos. Más bien es un drama social que busca retratar el modo de vida de obreros del carbón y sus familias, sus tradiciones y carácter. Para ello, la escenografía de Eduardo Jiménez (La Troppa) estiliza el drama apropiándose de los espacios con objetos transformables más que con decorados estáticos. El trabajo de Jiménez es crucial y dota a la puesta en escena de una mixtura que a juicio de Malbrán, aleja a la obra del «enciclopedismo» sin dejar de aludir a las tradiciones específicas de la zona.
El elenco está compuesto por alumnos y egresados de la Escuela Internacional del Gesto y la Imagen La Mancha, el instituto que el propio Malbrán dirige desde 1995. Dentro del grupo actoral destacan nítidamente dos nombres: la dramaturgista Andrea Gutiérrez y el músico Santiago Valenzuela, autor de las bellas composiciones de la obra.
Corazón de carbón
Desde el 7 de enero al 7 de febrero
Matucana 100
Horarios: miércoles a sábado, 21.00 horas. Domingo, 20.30 horas.
Valores: General: $4.000; estudiantes y tercera edad: $2.500; jueves popular: $2.000
Fuente / La Tercera