(Diario Financiero).- A diecinueve días de que se conozca quién será el sucesor de la presidenta Michelle Bachelet en La Moneda, tras la segunda vuelta del próximo 17 de enero entre Sebastián Piñera y Eduardo Frei, comienzan los balances de su gestión.
Esto, luego de un 2009 particularmente complicado en materia económica, en que el mundo fue sacudido por la recesión más profunda desde la Gran Depresión de los ’30 y que hizo sentir sus efectos en nuestro país, particularmente en materia de empleo.
Una de las miradas apunta precisamente a quienes tuvieron que lidiar con dicho impacto desde sus cargos de dirigentes empresariales y que suman a la evaluación del presente ejercicio, una mirada más general que abarca los cuatro años de gestión de la primera mujer en ocupar la máxima magistratura del país.
La protección social
Para el presidente de la Sofofa, Andrés Concha, uno de los sellos más relevantes que ha dejado la administración Bachelet tiene que ver con la protección social.
En dicho ítem, el timonel de la Sofofa menciona la Reforma Previsional, el fortalecimiento del Seguro de Cesantía, la institucionalización del Programa Chile Crece Contigo y la mayor cobertura del Plan Auge.
Adicionalmente, destaca como logros el impulso que ha dado a la población femenina para que se integre al mercado laboral.
Ahora bien, desde el punto de vista de la institucionalidad, Concha también destaca la política de responsabilidad fiscal (que incluye la regla de balance estructural), el respeto a la autonomía de instituciones como el Banco Central y la Contraloría y la creación de los tribunales tributarios y aduaneros, y laborales.
En la misma misma línea, el presidente de la Cámara Nacional de Comercio (CNC) Carlos Eugenio Jorquiera también releva el trabajo del equipo económico -encabezado por el ministro de Hacienda, Andrés Velasco- para enfrentar la crisis.
De hecho, Alberto Salas, máximo dirigente de la Sociedad Nacional de Minería (Sonami) recuerda cuando, a principios de año, se derrumbó el precio del cobre, ubicándose bajo el nivel de tendencia de US$ 1,99 la libra, y el sector necesitó el apoyo del Ejecutivo para estabilizar el precio.
“Ella (la presidenta Bachelet) vio los antecedentes y decidió apoyarnos con créditos. Tiene muy claro cuáles son los desafíos que tenemos”, acota.
Reformas laborales
Pero así como hubo logros, los dirigentes gremiales también resaltan lo que quedó pendiente. Y aquí no caben segundas lecturas: el consenso apunta a la ausencia de reformas que modernicen el mercado laboral en materias clave como adaptabilidad de jornada e indemnización por años de servicio.
Para Jorquiera faltó avanzar “dentro de un contexto normativo básico en flexibilización, adecuándolo a la realidad de los distintos sectores productivos”. A ello, Concha acota respecto de la desocupación juvenil que “a pesar de las bondades al subsidio a la contratación, falta ajustar la legislación laboral a las mayores exigencias de movilidad, empleabilidad, intermediación y capacitación que requiere el mercado”.
Los dirigentes apuntan otros dos temas: la lentitud en la modernización del Estado y la falta de avance en innovación y emprendimiento en un contexto complejo para el sector exportador por el bajo tipo de cambio.
“Chile es un acreedor neto y hay espacio para avanzar, pero con un dólar tan bajo es difícil” explica Luis Mayol, presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA).
Andrés Concha, Presidente de la Sofofa: «Queda pendiente incrementar la calidad de la educación y ajustar la legislación laboral”.
Carlos Eugenio Jorquiera, Timonel de la CNC: «Destaco el apoyo al equipo económico frente a presiones, la política macroeconómica y manejo de la crisis”.
Alberto Salas, Titular de la Sonami: «Lo pendiente no fue por falta de disposición de ella (la presidenta Bachelet) sino por falta de consenso en su coalición”.
Luis Mayol, Máximo dirigente de la SNA: «Lo mejor han sido las cuentas claras. Chile es un acreedor neto en un mundo muy convulsionado por la crisis».
Fuente / Diario Financiero