(El Mercurio).- Son diversos y están saliendo al exterior. Se trata de los grandes grupos económicos peruanos, como Brescia, que la semana pasada anunció su arribo a Chile, al rubro cementero. En la lista de los mayores peruanos también figuran otros grandes conglomerados, muy diversificados, como Romero, Intergroup o Gloria. U otros en nichos específicos, pero igualmente de peso: Ajegroup (en el rubro bebestibles), Hochschild (minería), Belcorp (cosmética), o los Graña y Montero (construcción), entre varios.
El estudio peruano «The Top 10.000 Companies 2009» -especialista en investigación financiera y económica- muestra que las compañías peruanas suman. Cifras preliminares al 2008 muestran, por ejemplo, a los Brescia con un patrimonio de unos US$ 3 mil millones y a Romero con US$ 2 mil millones.
En general, la salida internacional de estos grupos se ha dirigido a destinos distintos a Chile, aunque sí mantienen lazos con los empresarios locales. «El fenómeno de globalización de los grupos peruanos es algo relativamente nuevo», dice José Carlos Lumbreras, jefe de investigación de Perú Top Publications.
Pero la tendencia apunta a su arribo, incluso de compañías medianas. Montana, cuyo foco está en la nutrición animal e insumo para empresas de alimentos -que opera en Perú y Ecuador y tiene una facturación de US$ 104 millones-, ya aterrizó en Chile: Compró una planta de premezclas vitamínicas para alimento de salmones en Puerto Montt. «Estamos desarrollando el negocio (para) ganadería de sales minerales en esa misma planta y (tenemos) la idea de traer productos de Perú y diversificar a todas las especies, que es lo que hacemos», dice el presidente de Montana, Federico Bauer.
Hace dos meses, la firma compró también BKN Chile, en Santiago, en la línea de ingredientes para alimento humano. «Vamos a desarrollar todo el negocio food que nosotros tenemos, que son saborizantes, colorantes naturales. Y estamos viendo la posibilidad de asociarnos o adquirir más infraestructura para el desarrollo del negocio de ganadería. Duplicar todo el modelo de negocios que tenemos en Perú, en Chile», explica.
Compañía de Minas Buenaventura
«Nosotros basamos el patrimonio de la familia en la Compañía de Minas Buenaventura, una empresa fundada hace 56 años», dice a El Mercurio Roque Benavides, el cuarto de los cinco hijos de Alberto Benavides de La Quintana, el patriarca fundador del conglomerado, hoy retirado del manejo de los negocios. Su hijo es hoy director gerente general.
Compañía de Minas Buenaventura, con operaciones concentradas ciento por ciento en Perú, se enfoca en la explotación de metales preciosos: oro, plata (sólo algo de cobre, plomo y zinc). El negocio lo inició Alberto Benavides de La Quintana en 1953 con socios, basados en una pequeña mina de plata en el departamento de Huancavelica. Hoy la compañía factura US$ 815 millones de ingresos operacionales totales.
El grupo se ha desarrollado con asociaciones en proyectos. Y, junto con cotizar en la Bolsa de Nueva York, tiene una estructura de propiedad donde se ha dado amplia cabida a terceros inversionistas e institucionales (el grupo tiene el 25%). «Se maneja como una empresa profesional. No familiar, con los más altos estándares de gobierno corporativo», recalca Roque Benavides, quien explica que han desarrollado exploraciones fuera del país, incluido Chile. Hoy, en Argentina, Bolivia, Brasil y México. Pero a la fecha no se han traducido en desarrollos.
«No quiero que suene pretencioso, pero cada vez que hemos tratado de salir fuera, hemos encontrado mejores proyectos en Perú y al final nos hemos ido quedando», dice.
«En Chile, por alguna razón, la geología se concentra más en el cobre. Y por otro lado, por el éxito que ha tenido Chile en su desarrollo económico, evidentemente las propiedades en Chile fueron caras antes que en el Perú o en otros lados de América Latina. Entonces también hay una cuestión de costo de entrada. Hoy día en Chile conseguir propiedades puede ser un poco más caro que en otras partes de América Latina», dice. «Sí creemos en la asociación con terceros. No necesariamente en tener un control mayoritario de las empresas. Porque consideramos que el beneficio económico está en desarrollar los proyectos», concluye Roque Benavides.
Ajegroup
Es uno de los grandes fabricantes y comercializadores de bebidas refrescantes, más conocido como Grupo Añaños, dirigido hoy por Ángel Añaños, que ya suma ventas por unos US$ 930 millones. El negocio lo iniciaron los seis hermanos Añaños Jerí, en 1988, en Ayacucho, como respuesta a la falta de alimentos y bebidas, que no podían llegar hasta la zona cordillerana, donde ellos vivían, en los años álgidos del terrorismo. Los patriarcas de la familia, Eduardo y Mirtha, se dedicaban a la agricultura, pero optaron por emigrar a la zona urbana de Ayacucho, ante lo difícil que era el campo, por la inseguridad.
Con su marca Kola Real, se han convertido en uno de los más internacionalizados, ya que poseen operaciones y plantas productivas en 11 países, en América Latina y Central, e incluso en Tailandia. En Chile ya desembarcó con Embotelladora San Miguel del Sur.
Grupo Gloria
También conocido como Grupo Rodríguez Banda, está liderado por los hermanos Vito y Jorge Rodríguez Rodríguez.
La compañía opera en los sectores alimentario, cementero, minero y de explosivos, farmacéutico, comercio y logístico, entre otros. Sus ventas se calculan en unos US$ 875 millones.
Pero sin duda, su buque insignia es Gloria, uno de los mayores conglomerados lácteos, negocio que el grupo también desarrolla en otros mercados latinoamericanos: Puerto Rico, Colombia (Algarra), Ecuador (Lechera Andina), Argentina (Compañía Regional de Lácteos) y Bolivia (Pil Andina).
Otro gran brazo de negocios de los Rodríguez es la Corporación Azucarera del Perú, el mayor grupo azucarero de ese país, a través del ingenio Casa Grande y el cultivo de caña de azúcar.
En el país del norte tienen relación con Parque Arauco con quienes están asociados para construir el centro comercial Mega Plaza de Arequipa.
Grupo Interbank
Con ventas estimadas en unos US$ 750 millones, está bajo el mando de Carlos Rodríguez Pastor (en la foto). El conglomerado lo integran empresas del rubro financiero, retail e inmobiliario, a través de Banco Internacional de Perú (Interbank) e Interseguro, Supermercados Peruanos y Urbi Propiedades, que le ha permitido extender brazos en el rubro inmobiliario comercial con los centros comerciales Real Plaza. Tienen amplia conexión con Chile, son socios de Luksic, con quien comparten la propiedad de la empresa Peruplast, mayor fabricante de envases flexibles de Perú. En 2008 Carlos Rodríguez fue invitado como uno de los oradores estrella a Enade.
Grupo Romero
El presidente es Dionisio Romero Paoletti, hijo de Dionisio Romero Seminario. Opera en los sectores financiero, inmobiliario, agroindustria y pesca, refinación de petróleo y alimentos, naviero, logística y transporte, entre otros, que en total suman negocios por unos US$ 1.800 millones en el área financiera Credicorp (Banco de Crédito del Perú) y otros US$ 2.500 millones en el área industrial. Allí pesan Alicorp, Primax, Terminal Internacional del Sur, Tisur (Puerto Matarani en Arequipa), además de otras compañías de trading , producción de aceites, telecomunicaciones y comercialización de electrodomésticos, entre muchas. Los vínculos del grupo con chilenos son extensos. En Perú son socios con Enap en la distribuidora de combustibles Primax; también de Pazcorp, a través de Inversiones Centenario. En Chile tienen parte del terminal portuario de Arica donde son socios con los grupos Von Appen, Claro y Urenda, y de Yarur en Banco BCI.
Fuente / El Mercurio