(El Mercurio) Los 33 trabajadores atrapados desde el 5 de agosto en la mina San José se organizaron en tres grupos para colaborar con las faenas de su propio rescate que se realizan desde el exterior. Uno está encargado de la recepción y despacho de las «palomas», otro de la higiene en la galería y el último de la seguridad.
Jorge Sanhueza, gerente de Sustentabilidad de Codelco, explica que la organización apunta a definir turnos con roles determinados e integrar a los mineros en todo el operativo de rescate.
La misión del primer grupo es recibir las «palomas» y en un rango aproximado de 5 minutos sacar la ayuda para enviar luego sus propias cosas al exterior (cartas, encuesta médica, muestras de agua, orina, etc.).
Otra cuadrilla la conforman mineros a cargo de la seguridad, quienes deben detectar desprendimientos de rocas ante el trabajo de la segunda sonda, que llegó al área en donde ellos están. Además, deben fortificar el túnel y evitar que los mineros se alejen del grupo.
En el último grupo están los responsables de la situación médica y limpieza en la rampa. Focalizan los puntos para hacer deposiciones y monitorean el estado de sus compañeros.
Entre estos últimos destaca Yonni Barrios, quien trabaja hace 25 años en la minería y tiene conocimientos de paramédico. Aprendió a poner inyecciones y monitorear enfermedades crónicas por una diabetes de su madre. Incluso llegó a ser el encargado de vacunar a todos los vecinos del barrio en Copiapó.
Así lo supo el equipo de rescate, que ayer lo contactó para que sea el oficial médico dentro de la mina. Su labor se centrará en el control de sus compañeros y las encuestas médicas. También pondrá vacunas. En general, los 33 mineros presentan buen estado de salud y ánimo, mientras que sólo un par registra irritaciones en la piel producto de algunas lesiones.
El ministro de Salud, Jaime Mañalich, explicó que ayer ya se logró enviar el primer complemento alimenticio, que consiste en una barra de cereal, con las proteínas necesarias para el organismo. Junto a los líquidos y alimentos, el grupo de trabajadores recibió cepillos de dientes y luego se les enviará ropa.
Mañalich también explicó que en las conversaciones que han tenido con los mineros se les comunicó que su rescate no será antes de Fiestas Patrias, pero que esperan estar con ellos antes de Navidad. «Hemos podido hablar con ellos con entera verdad y lo han aceptado, están tranquilos y esperan poder trabajar de buena manera con nosotros».
Baja la población del campamento Esperanza
A la mitad disminuyó la población del campamento Esperanza, dijo la intendenta de Atacama, Ximena Matas. Las familias de atrapados acataron en su mayoría los consejos de la autoridad para turnar su estadía en la mina tras el contacto con los trabajadores.
Matas agregó que los primeros grupos familiares en retirarse fueron aquellos que procedían de zonas lejanas, como Coyhaique y otros, que debían volver a sus trabajos.
«Somos 12 hermanos de distintas partes, como Calama, Antofagasta o Vallenar. Nos vamos a turnar uno por semana para estar junto a Víctor Segovia», dijo su hermana Elizabeth.
Fuente / El Mercurio