(El Mercurio) Las distinciones como Mejor Libro Latino y Mejor Libro en la categoría Historia y Política recibió «70 días de noche», texto de la escritora chilena radicada en Estados Unidos Emma Sepúlveda Pulvirenti, en la 14 {+a} versión del Annual International Latino Book Awards, que se realiza en Nueva York.
El relato, que ahonda en la sobrevivencia de los 33 mineros de Atacama y la realidad de sus familias en el campamento Esperanza, fue galardonado entre 148 obras de 14 países hispanohablantes que compitieron en este encuentro organizado por Latino Literacy Now.
Hasta el Instituto Cervantes de Manhattan llegó la autora a recibir la distinción en compañía de la hija del extrovertido minero Mario Sepúlveda, Scarlette, quien vive con la autora hace un año en Nevada, donde realiza estudios de inglés.
«Es una mujer maravillosa que se conectó muy bien con nuestras familias cuando estuvimos atrapados», dijo Mario Sepúlveda.
Pero no todos los rescatados están contentos con los logros de la escritora. «Ella se aprovechó de la desgracia de la gente para hacer un libro. Abusó de la confianza que le dieron algunos familiares», se quejó el jefe de turno, Luis Urzúa.
Al igual que Emma Sepúlveda, dijo, muchos escritores que llegaron hasta la mina están «lucrando con nuestra historia sin autorización alguna».
Por esto, aseguró, junto a otros compañeros, pedirá que los abogados que velan por los derechos de los 33 mineros inicien acciones legales. «Esperamos que nuestros abogados realicen acciones judiciales contra ella y los demás escritores que han contado nuestra historia sin autorización», enfatizó.
En el campamento
«Me fui a la mina buscando testimonios, porque lo que veía en las noticias desde aquí, en Estados Unidos, y Europa no lo entendía. Me parecía que había mucho más que contar de lo que se estaba contando. Me interesaba saber cómo estaban viviendo la tragedia las mujeres, las madres, los hijos y el resto de la familia», contó la autora.
Hasta el campamento Esperanza llegó y se instaló casi un mes. Allí entrevistó a familiares, mineros, políticos, personal del Gobierno, psicólogos, trabajadores sociales, educadores y voluntarios que participaron de la operación San Lorenzo.
Además, tuvo acceso privilegiado a las cartas que enviaban los mineros. «Tuve la suerte de que una mujer maravillosa (Marta Salinas, esposa del minero Yonny Barrios) me entregara el testimonio epistolar que ella había guardado durante los 70 días. Esas palabras escritas, desde el fondo de la mina, también me ayudaron a darle un enfoque muy personal a la historia», explicó.
Fuente / El Mercurio