(La Tercera) Según fuentes cercanas a la operación, un escenario pesimista, en términos de fechas, es que el Plan B llegue hasta el taller el 15 de octubre. Otro, más «realista», es que se rompa entre el 11 y 13.
Luego, vendrá la definición de si se encamisa o no el túnel. Las fuentes recalcan que un rescate así nunca se ha hecho, por lo tanto no hay una sola visión de cómo hacerlo. La primera premisa es que no encamisar podría significar un riesgo innecesario y que sólo tomaría algunos días más.
Sin embargo, pese a que hay diferencias entre los técnicos sobre el real aporte del encamisado, la idea de no hacerlo está prácticamente descartada.
Por eso, la fecha del rescate dependerá de las opciones de encamisado que se adopten: las opciones pasan por usar los tubos existentes, o emplear un sistema «mixto», que implica completar la faena utilizando un tipo especial de poliuretano fabricado en Noruega y que ya fue importado para ello.
Según fuentes del equipo de rescate, lo más probable, dados los avances de ejecución, es que la salida de los mineros podría ocurrir, incluso, entre el 15 y el 21 de octubre próximos.
Fuente/La Tercera