(El Mercurio).- Que ya esté sacramentado que Enap dependerá del Ministerio de Energía abrió nuevas e interesantes discusiones respecto del futuro de la estatal. Una de las más intrincadas, sin duda, es qué sucederá con Rodrigo Azócar y su continuidad en la gerencia general. Dicen que el ejecutivo tendría adeptos y detractores en el directorio de la firma. Sabido es, por ejemplo, que los trabajadores, que participan en la mesa, no aprueban su estilo.
La misma división habría entre los presidentes entrante y saliente de la empresa, los ministros de Minería, Laurence Golborne, y de Energía, Ricardo Raineri.
Fuente / El Mercurio