(Revista MINERíA CHILENA) El grupo anglosuizo Xstrata Plc se transformó en el cuarto grupo minero del mundo tras adquirir finalmente el 67,8% que le faltaba para tener el control total de la minera canadiense Falconbridge”. Así informaba Revista MINERíA CHILENA, en su edición de agosto de 2006, acerca de la operación cerrada ese mismo mes, mediante la cual la compañía internacional se instalaba en Chile con un portafolio que incluía Minera Lomas Bayas, Fundición Altonorte, los proyectos Fortuna y El Morro, el proyecto Alumysa en Aysén, y el 44% de la propiedad de Collahuasi. En la región, se asía también del proyecto argentino El Pachón (suscrito al tratado binacional con Chile), del 50% del yacimiento Bajo de la Alumbrera en Argentina, y en Perú se quedaba con el proyecto Las Bambas, Minera Tintaya y del 33,7% de Antamina.
“Nuestra filosofía ha sido buscar un crecimiento récord mediante adquisiciones, expansiones en operaciones existentes y a través del desarrollo de nuevos proyectos, de manera acorde con una empresa moderna y de altos estándares en medio ambiente, responsabilidad social, salud y seguridad”, destacaba en entrevista con MINERíA CHILENA en 2008 Charlie Sartain, entonces presidente ejecutivo de Xstrata Copper.
Siguiendo la impronta que declaraba Sartain, la compañía ha dado este año un trascendental giro tras fusionarse con su principal accionista, Glencore. La nueva Glencore Xstrata es fiel representante de una tradición marcada por adquisiciones y fusiones, con una historia cuyas raíces tocaron a Chile hace más de 30 años, a través de las inversiones de Falconbridge y Noranda en el país.
Legado de Noranda y Falconbridge
Cinco décadas después de su fundación en Canadá, Noranda y Falconbridge ya eran importantes actores mineros que competían dentro y fuera de las fronteras de ese país. En 1975, tras la promulgación del DL 600 del Gobierno chileno de la época para promover el ingreso de inversionistas extranjeros, Falconbridge llega a Chile, y lo hace de la mano de Superior Oil, para explorar el área de Quebrada Blanca. Ambas empresas conformaron el Consorcio de Exploración Doña Inés, y sus geólogos a poco andar prestaron atención a recomendaciones de lugareños acerca de explorar en la zona de la actual mina Collahuasi, según cuenta el libro “La minería metálica en Chile en el Siglo XX”, de Augusto Millán.
Fruto de lo anterior, en 1979 Doña Inés descubrió el pórfido Rosario, y tres años más tarde el yacimiento Ujina, los que hoy son parte de Compañía Minera Doña Inés de Collahuasi, de la cual Glencore Xstrata controla el 44% de la propiedad (otro 44% es propiedad de Anglo American y el 12% restante pertenece a un consorcio japonés encabezado por Mitsui & Co. Ltd.). La operación produce actualmente alrededor de 400.000 TMF anuales. Pero además existe un plan ambicioso de expansión que considera ampliar la producción a 800.000 e incluso hasta 1.000.000 TMF anuales, proyecto que está en compás de espera.
Al comenzar el nuevo siglo Falconbridge adquiere Lomas Bayas, operación minera en la Región de Antofagasta que inició en 1998 la sueca Boliden Ltd. Esta transacción incluyó también al proyecto La Fortuna, con el yacimiento del mismo nombre, que dio paso a Lomas Bayas II.
En tanto, a comienzos de la década de 1990 se produce el aterrizaje en el país de Noranda, la que adquirió derechos de aguas y 30.000 hectáreas de terreno en Aysén para desarrollar un proyecto que consideraba la instalación de una planta de aluminio y una central hidroeléctrica. Este proyecto, denominado Alumysa (y que finalmente no fue desarrollado), fue el embrión de Energía Austral.
Quizás la principal inversión de Noranda en los años ‘90 fue su ingreso y posterior control de la propiedad de Refimet, fundición de concentrado de cobre que partió en 1993 en Antofagasta. En septiembre de 1998 esta planta cambió de nombre a Fundición Altonorte y pasó a ser 100% propiedad de Noranda. Hoy en día esta operación, que recientemente celebró su aniversario, es capaz de procesar más de un millón de toneladas de concentrado por año, producir una cantidad similar de ácido sulfúrico y alrededor de 300.000 toneladas de cobre.
También en la década anterior Noranda adquirió el proyecto El Morro (hoy controlado por Goldcorp) en Atacama, y El Pachón (proyecto binacional Chile-Argentina). Mientras, en 1998 ya había ingresado a la propiedad de Antamina, en Perú.
Los destinos de Noranda y Falconbridge comenzaron a juntarse en 1988, cuando la primera pasó a controlar el 19,9% de su rival. En 2002 Noranda ya controlaba Falconbridge y finalmente en 2005 se fusionaron creando Falconbridge Ltd.
De Xstrata a Glencore Chile
“Las historias de Glencore y Xstrata han estado íntimamente ligadas desde marzo de 2002, cuando Xstrata adquirió los activos de carbón de Australia y África del Sur de Glencore, el mayor accionista de Xstrata en ese momento”, destaca la compañía en su web corporativa.
Antes, en la década de 1990, el controvertido empresario Marc Rich (1934-2013) pasó a controlar Südelectra, dando origen posteriormente a Xstrata, compañía que se listó en Londres y Suiza en 2002, tras adquirir activos de carbón de Glencore.
Esta última, a su vez, había nacido cuando Rich vendió su compañía Marc Rich + Co. a sus accionistas en 1994. En la región, Xstrata venía haciendo algunas inversiones desde 2003, cuando ingresó a la propiedad de Minera Bajo de la Alumbrera, en Argentina, en donde hasta hoy conserva el 50% de participación accionaria.
Al año siguiente puso un pie en Perú, adjudicándose los derechos de exploración del prospecto Las Bambas, donde desde 2010 posee también la concesión para construir y operar la mina.
Pero el gran golpe de Xstrata se comenzó a gestar en 2005, cuando compra el 19,9% de las acciones de la nueva Falconbridge Ltd a la brasileña Brascan.
Según contó en su momento el diario Financial Post, el primer día en que Mick Davis, CEO de Xstrata, ingresó a las oficinas de Falconbridge advirtió a sus nuevos socios: “No vengo ni como amigo ni como enemigo”, anticipando que se venían negociaciones importantes.
Xstrata quería quedarse con Falconbridge, pero la competencia con Inco para lograrlo no fue fácil. Finalmente en 2005 Xstrata logró su objetivo y con esta compra, más la adquisición de la australiana
Mount Isa Mine (MIM) en 2003, se ubicó entre los cuatro principales productores mineros del mundo.
Ya consolidada la nueva compañía en la región, en 2006 adquiere Minera Tintaya en Perú y prontamente se embarca en el desarrollo del proyecto Antapaccay, para prolongar esta operación.
En Chile crea la filial Energía Austral (a partir del antes mencionado proyecto Alumysa, de Noranda) para desarrollar la Central Hidroeléctrica Cuervo, de 640 MW de capacidad de generación proyectada. La filial en 2012 pasó a ser controlada en un 51% por la australiana Origin Energy.
Finalmente tras la fusión, Glencore Xstrata pasa a ser uno de los grupos empresariales más grandes del mundo, enfocándose en generar valor desde los recursos naturales, con participación en las industrias de minería y metales, energía y agricultura, y alimentos.
En Chile la nueva compañía mantiene el portafolio de Xstrata y se agrega Minera Altos de Punitaqui, controlada por Glencore en la Región de Coquimbo. En la región, la principal novedad ha sido la puesta en venta del proyecto Las Bambas en Perú.
Altonorte celebró su 20° aniversario
Con una simbólica y emotiva ceremonia donde se repasaron los principales logros conseguidos desde 1993 por la fundición de concentrados de cobre, Altonorte celebró su vigésimo aniversario en
Antofagasta.
En su discurso, el gerente general de la compañía, José Urrutia Carvajal, se refirió al crecimiento experimentado por la empresa y cómo pasó de ser una operación metalúrgica dedicada a la tuesta de piritas para la recuperación de oro, a convertirse en una de las fundiciones de concentrados de cobre más importantes de la industria global.
Actualmente la empresa lleva adelante proyectos que contribuirán a mejorar el desempeño operacional y ambiental del complejo metalúrgico, entre los que destaca el reemplazo de su secador de concentrados por uno que utiliza vapor en lugar de combustible fósil y que elimina la emisión de dióxido de azufre (SO2) en ese proceso. Además, se dotará de doble absorción a la planta de ácido que no posee esa tecnología, lo que permitirá reducir las emisiones de dióxido de azufre de 39.000 a 24.000 toneladas por año de aquí a 2015.
Tras la reciente fusión de Glencore y Xstrata, Altonorte, junto con las demás operaciones metalúrgicas de la compañía fusionada, conforman un grupo con significativa capacidad de tratamiento de concentrados de cobre y producción de ánodos, cátodos y ácido sulfúrico.
“Esto exige un alto grado de coordinación y velocidad en la toma de decisiones, desafío que una vez logrado nos proporcionará importantes ventajas comerciales, toda vez que contamos con un equipo comercializador muy experimentado y conocedor del mercado”, sostuvo Urrutia.
Fuente / Revista MINERíA CHILENA