«La Dirección del Trabajo no va a ser un botín de los empresarios, va a ser un organismo técnico»

En su primera entrevista, la secretaria de Estado explica por qué el Gobierno no ha nombrado a un director del Trabajo.

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(El Mercurio).- La nueva ministra del Trabajo, Camila Merino, no ha tenido espacio para tomarse ni un respiro. En tiempo récord, la secretaria de Estado y su equipo tuvieron que hacerse cargo del bono marzo y empezar a delinear las medidas para enfrentar el desempleo que amenaza con desatarse a causa del terremoto del 27 de febrero. Sin embargo, en paralelo se desencadenaron los primeros espolonazos de la CUT, que no entiende que la Dirección del Trabajo siga acéfala justo cuando los despidos comienzan a dispararse.

-Hoy la DT está prácticamente desarticulada, sin director nacional, sin directores regionales y con sus tres principales jefes, Fiscalización, Relaciones Laborales y Departamento Jurídico, renunciados.
«Yo no estoy de acuerdo con esa afirmación. Hoy estuve con Pedro Julio, quien es el director subrogante, y en la Dirección están trabajando, estamos preocupados por los despidos y, por lo mismo, emitimos un dictamen sobre ese tema».

-¿No es una anomalía que el 11 de marzo no haya habido un director nacional del Trabajo?
«No. El Gobierno nunca queda descabezado, siempre hay un subrogante, y hoy estamos con la urgencia del terremoto y debemos darnos tiempo para tener las mejores personas».

-¿No han nombrado un director por culpa del terremoto?
«Las urgencias son otras, y hemos estado dedicados a definir las medidas para poder ir en ayuda de la gente que perdió su casa y que perdió el trabajo. Estamos a cargo también del bono marzo, logramos sacar la ley en muy corto plazo, y eso requiere mucho trabajo».

-¿Podría darse que el cargo de director del Trabajo sea ocupado por un abogado que haya integrado la Comisión Laboral de la CPC?
«No vamos a censurar a nadie por haber trabajado en un lugar u otro. Lo que sí te puedo asegurar es que va a ser un abogado que esté comprometido con los derechos de los trabajadores».

-Se lo pregunto porque el cargo tiene una carga simbólica muy potente…
«Es un organismo muy técnico, eso es lo importante. La ley se aplica sin emociones, y en el Estado hay muchos organismos que operan así. La Dirección del Trabajo no va a ser un botín de los empresarios, va a ser un organismo técnico, con un rol muy importante de mediación».

-El Código del Trabajo no es neutral, y la Dirección del Trabajo tampoco, es un servicio político por definición.
«No estoy de acuerdo. Por algo hay una ley que tiene que cumplirse. Es un organismo asesor, y ninguna de las diferentes corrientes políticas tiene la exclusividad de la defensa de los trabajadores».

-¿Quién está liderando en terreno el trabajo de fiscalización y dictando las directrices en la Séptima y en la Octava Región? Entiendo que las regiones están con sus directores locales renunciados…
«Siempre hay una persona que reemplaza, pero en la Octava hay más de cien personas fiscalizando, y, de hecho, Pedro Julio viajará a la Octava Región, y también emitió un dictamen explicando claramente lo que es ` «fuerza mayor»».

-¿Por qué hizo falta un dictamen? El Código del Trabajo y el Código Civil son claros sobre la definición de caso fortuito y fuerza mayor.
«A veces la gente por desconocimiento se equivoca, y queremos que estén más informados. No todos los días tenemos terremoto, y por eso es importante que se entienda cómo hay que operar».

«Es importante recordar que los trabajadores que se sientan perjudicados pueden reclamar a la Dirección del Trabajo y esta puede realizar un comparendo de conciliación a fin de que las partes lleguen a un acuerdo. En caso de no haber acuerdo, el trabajador puede recurrir a los Tribunales de Justicia Laboral llevando el acta de comparendo emitida por la Dirección, que le servirá como un antecedente en el juicio para defender sus derechos. Los empleadores que hagan mal uso de la causal de fuerza mayor se arriesgan a que la indemnización por años de servicio se aumente en un 50%».

-Ministra, en algún minuto la Dirección del Trabajo pretendió zanjar discrepancias jurídicas, como la pertinencia de ciertas fórmulas de despido. ¿Le hubiera gustado que en esta circunstancia la DT hubiera tenido más facultades para defender a los trabajadores?
«Nosotros estamos muy contentos con los tribunales laborales. Lo bueno de los tribunales es que ahora resuelven rápidamente, y si la Inspección del Trabajo emite un informe señalando directrices sobre este tema, va a ayudar más al trabajador. Además, la empresa si ve que le va a ir mal, lo más seguro es que llegue a un acuerdo antes».

-¿Es partidaria de entregar la exclusividad en la negociación colectiva a los sindicatos?
«Esas exclusividades no me gustan, no me gusta cerrar puertas. Uno tiene que estimular la creación de sindicatos, pero no imponiendo. Puede haber trabajadores que no quieran tener sindicatos, quizás en algunas empresas no se justifica».

-¿Le gusta la sindicalización automática?
«No me parece poner obligaciones. Hoy tenemos muy baja sindicalización, y deberíamos preguntarnos por qué».

Fuente / El Mercurio

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