El Gobierno relajó la rígida postura de no tocar los ahorros del cobre y decidió usarlos para inyectar recursos de emergencia al Transantiago. Todo para asegurar «el equilibrio financiero del sistema», dijo el director de Presupuestos, Alberto Arenas.
En la noche del miércoles, el ministro de Transportes, René Cortázar, anunció que el Gobierno enviaría al Congreso un proyecto de ley que autorice el uso de US$ 290 millones -que incluye el préstamo del Metro al AFT- para garantizar el funcionamiento del plan capitalino.
Origen de los dineros
Arenas precisó ayer que ese monto se divide en dos grupos. El primero, de US$ 100 millones de aporte presupuestario directo. Estos recursos se suman al Presupuesto 2007, por lo que requiere apoyo parlamentario. Arenas afirmó que utilizarán la flexibilidad presupuestaria que permita la ley para ello.
Esos US$ 100 millones se girarán a cuenta de los intereses que genera el conjunto de activos financieros del fisco, que a marzo acumulaban US$ 14.232 millones. La mitad corresponde a los dos fondos especiales del Gobierno (de Estabilización Económica y Social y de Reserva de Pensiones), pero Arenas no adelantó si se tocarán los intereses de estos últimos. «Esos intereses son ingresos estructurales y permiten financiar gasto», explicó Arenas.
Pero los otros US$ 190 millones sí saldrán de los ahorros del cobre. «Pediremos (al Congreso) la facultad para (usar parte de) la acumulación de activos financieros que tenemos en el Tesoro Público», apuntó el jefe de Presupuestos. El monto servirá como capital para abrir una línea de financiamiento al Transantiago, que deberá ser reembolsada por los privados después.
Esta línea de crédito está disponible para que Transportes realice un convenio con el sector privado. Arenas aclaró que la gestión de esos recursos la hará el Administrador Financiero del Transantiago (AFT).
«Hay muchas organizaciones privadas que reciben transferencias. Ésta es una de ellas y se hará mediante ley», dijo.
«Por un error, ya se están gastando las holguras del cobre», reclamó el economista UC Felipe Larraín. «Se está sacando una semana de acumulación de capital. Eso demuestra que se puede hacer y pido la misma cifra para regiones», expresó el diputado Pablo Lorenzini (DC).
«Si esto proviene del cobre, uno se pregunta por qué no se da solución también a los deudores, a las pymes y a otros tantos programas», critica el diputado Julio Dittborn (UDI).
Para evitar cuestionamientos desde regiones, el Gobierno replicó el mismo sistema al resto del país. Esto es, se inyectarán US$ 100 millones extras al presupuesto de los gobiernos regionales para solventar proyectos de inversión, más una línea de financiamiento «análoga» a la que tendrá el Transantiago, cuyos detalles no están disponibles hasta el momento.
En el primer caso, cuenta Arenas, está por definirse la distribución de las platas. Bien podrían ejecutarse a través de los FNDR y destinarse a pavimentación, ejemplificó.
No está claro si la línea de financiamiento «análoga» será de exactamente US$ 190 millones.
Arenas precisó que el alza de gasto fiscal de 8,9% para este año no debiera alterarse, pues los aportes directos del Gobierno al Transantiago y regiones -en ambos casos de US$ 100 millones- son bajos en términos relativos. Las líneas de financiamiento no se agregan a este cálculo, pues son créditos que serán devueltos.
Fuente / El Mercurio