Investigan uso de agua de mar en la minería del cobre

Las ventajas de operar con agua de mar, reduce el tamaño de burbujas en forma similar a un espumante, para el proceso de flotación, además, es un recurso permanente y no tiene costo de adquisición.

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(MINERíA CHILENA) “Investigar los eventuales impactos que ocasione el uso de agua de mar en el tratamiento hidrometalúrgico de minerales de cobre”, es el nombre del proyecto que dio vida al seminario en torno al tema, organizado por el Centro de Investigación Tecnológica del Agua en el Desierto (Ceitsaza) y el Centro de Investigación Minera y Metalúrgica (CIMM), en Antofagasta, y en el cual se discutieron las principales implicancias y experiencias que significa operar con agua salada.

Según explicó el director del Ceitsaza, Dr. Leonardo Romero, las ventajas de operar con agua de mar, “reduce el tamaño de burbujas en forma similar a un espumante, para el proceso de flotación, además, es un recurso permanente y no tiene costo de adquisición. Como desventajas, un alto consumo de cal, baja espumabilidad y bajo rendimiento metalúrgico”.

Romero, llamó a continuar en la senda de incrementar la eficiencia hídrica, aún cuando las mejoras de eficiencia en el tema por parte de la minería son destacables. “El desarrollo alcanzado por las tecnologías de membranas permiten considerar el agua de mar como una fuente de abastecimiento de agua potable, especialmente para comunas costeras. Además, el tratamiento de agua servida o contaminada, usando procesos que utilicen membranas, se ha convertido en una práctica cotidiana en expansión”, destacó.

Si bien es cierto, el agua de mar desalinizada como uso directo, aparece como una alternativa viable para las empresas mineras que enfrentan escasez hídrica, el científico enfatiza que el gasto para trasladar agua a faenas en altura, está en la energía que requiere el sistema de impulsión para movilizar los metros cúbicos requeridos.

Desalación y Medio Ambiente

Durante el proceso de desalación, la desaladora da origen a un vertido hipersalino que se devuelve al mar. Aunque no se añaden más sales de las que el mar ya tiene, sí se devuelven en forma concentrada, por lo que la discusión se centra en cómo realizar el vertido para lograr que las diluciones no dañen la vida marina.

En cuanto a emisiones gaseosas, el director del centro indicó que “la contribución de la desalación a la emisión de gases de efecto invernadero, no se debe al proceso propio de desalar, sino que está ligado al consumo de electricidad, por la emisión de gases en su generación. De ahí el interés de vincular la producción de agua desalada con el incremento de producción de energías renovables”.

Fuente / MINERíA CHILENA

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