(La Tercera) La inversión extranjera directa (IED) en Chile registró un récord de US$17.536 millones en 2011, lo que representó un alza de 16,1% respecto al 2010. Además, supera en 39,2% al promedio de los últimos cinco años.
Así lo dio a conocer ayer el ministro de Economía, Pablo Longueira, junto con el vicepresidente ejecutivo del Comité de Inversiones Extranjeras (CIE), Matías Mori.
El 58,6% del total de la IED recibida en 2011 corresponde a reinversión de utilidades (US$10.284 millones), lo que refleja que los inversionistas extranjeros optaron por volver a invertir en el país en lugar de enviar las ganancias a sus matrices.
La inversión extranjera a través del DL 600 llegó a US$4.140 millones en 2011, lo que representa 54,7% más respecto al mismo período del año previo. Por sectores, el ingreso de capitales fue liderado por minería, con 60,1% (US$2.489 millones) del total; servicios, con 22,9% (US$947 millones); transporte y telecomunicaciones, con 5,3% (US$219 millones); industria, con 5,3% (US$218 millones); electricidad, gas y agua, con 5,1% (US$209 millones), y agricultura y silvicultura, con 1,4% (US$55 millones).
Por primera vez, dos países asiáticos -Japón y Corea- destacaron entre los cinco principales inversionistas. Ambos registraron el año pasado los mayores montos materializados en su historia en Chile, lo que va en línea con la política de atracción de inversión asiática implementada por el Comité de Inversiones Extranjeras, a partir de 2010.
Japón fue el principal inversionistas en Chile el año pasado a través del D.L. 600, con 32,9% del total, seguido por Canadá (28,5%), España (19,2%), Estados Unidos (5,1%) y Corea (3,8%).
Ante esto, Mori destacó que «Chile está muy bien visto, pero hay que tener claro que la atracción de inversión extranjera no es algo regional, sino que global».
Por su parte, el ministro de Economía, Pablo Longueira, señaló que «esta es una excelente noticia. No sólo porque da cuenta de la buena imagen de nuestro país entre los inversionistas extranjeros, sino porque esta inversión genera beneficios, tales como fuentes de empleo directas e indirectas, innovación, transferencia de tecnología, capacitación y desarrollo de industrias auxiliares, entre otros beneficios que van directamente a mejorar la calidad de vida de los chilenos».
Además, Longueira agregó que «Chile es visto como un ejemplo en la región y un excelente lugar para invertir, especialmente en tiempos de inestabilidad económica internacional. Nuestro país es una nación estable, transparente, con reglas claras y excelentes proyecciones de crecimiento, lo que está avalado por los principales ranking internacionales».
Fuente / La Tercera