(El Mercurio) La alta dependencia de Chile por combustibles fósiles llevó al país a desembolsar cerca de US$ 13.700 millones en compras de petróleo, diésel, gas natural y carbón en 2011.
En la industria ven este monto -que se quintuplicó en el período de nueve años- con preocupación, debido a los riesgos que podría enfrentar la competitividad del país por el aumento de dichas internaciones.
Según el ex ministro de Energía Ricardo Raineri, los altos precios que se están pagando por el crudo y el gas natural han elevado los costos de todas las industrias que operan con este tipo de combustibles. Sobre todo, agrega, en la generación eléctrica, donde una gran cantidad de centrales a base de diésel y gas natural están despachando su energía. Esto, afirma, ha elevado los costos marginales por sobre los US$ 200 por MW/h.
«Que cerca del 72% de la energía que se produce en el país sea en base a insumos importados, eleva los costos de la energía en Chile, amenazando la competitividad», dice Raineri.
Sobre esto último, la ex autoridad señala que un desarrollo de centrales hidroeléctricas podría reducir la importación de combustibles fósiles.
En la misma línea, Endesa Chile agrega que en los últimos años ha aumentado considerablemente la generación térmica en el interior del país.
«Año a año estaremos quemando literalmente más de US$ 2.200 millones (en compras de combustibles al año para el sector eléctrico) versus los US$ 300 millones que se gastaban cuando la capacidad hídrica era superior (en 2004) al 60% en el Sistema Interconectado Central (SIC). Por esta razón, resulta fundamental que la matriz energética tienda al empleo de recursos energéticos autóctonos, renovables y que no emitan CO2», afirma la empresa de generación eléctrica.
Daniel Fernández, vicepresidente ejecutivo de HidroAysén (cuyos accionistas son las firmas Endesa y Colbún), señala que de los US$ 13.700 millones que se importan en combustibles fósiles, cerca de la mitad se destina al sector eléctrico.
«Si en la matriz eléctrica predominara la hidroelectricidad, se podría pasar de gastar US$7 mil millones en compras de combustibles a sólo US$ 3.500 millones, lo que sin duda también llevaría a reducir los precios de la energía», argumenta Daniel Fernández.
El ejecutivo también advierte sobre el incremento en las emisiones de CO2.
Según Fernández, que cada vez se emitan más gases contaminantes en el país, afecta la competitividad de Chile en materia ecológica, teniendo en cuenta que todos los países del mundo cada vez están apostando más por el desarrollo de industrias con una mayor conciencia ambiental.
US$ 12.035 millones fue el presupuesto que se asignó al Ministerio de Educación en 2012 . La cantidad es un poco más baja que las importaciones de combustibles.
90% de los ingresos de Cencosud en 2011 (US$ 14.579 millones) representaron importaciones de combustibles fósiles en 2012. El monto también es similar a la capitalización del Banco de Chile.
«El gasto en combustibles fósiles da cuenta de la demanda del país. Si se aumenta la hidroelectricidad, se podrían ver menores importaciones».
RICARDO RAINERI
EX MINISTRO DE ENERGíA
«Brasil es excedentario en combustibles fósiles, pero su matriz eléctrica tiene un 80% de energía hidroeléctrica. Ellos poseen una estrategia clara en energía».
DANIEL FERNÁNDEZ
VICEPRESIDENTE EJECUTIVO DE HIDROAYSÉN
«En el caso del sector eléctrico, mientras la matriz tenga un mayor componente térmico, el aumento de importaciones de hidrocarburos será una constante».
Fuente / El Mercurio