(DF).- Un verdadero cara a cara tuvieron anoche en el Centro de Estudios Públicos el ministro de Hacienda, Felipe Larraín, y el ex titular de las finanzas públicas, Hernán Büchi, a propósito del componente de alza tributaria contenido en el mix de financiamiento para la reconstrucción.
Quien abrió los fuegos fue precisamente el consejero del instituto Libertad y Desarrollo, quien señaló que «no existe impuesto bueno y que habían otras alternativas para financiar la reconstrucción», proponiendo como opciones la emisión de deuda interna o externa y la repatriación de dólares del FEES. Sin embargo, suavizando el tono agregó que «mi ánimo no es de polemizar porque quiero que a este gobierno le vaya bien».
La respuesta se produjo en forma casi inmediata por parte del actual jefe de la billetera fiscal, quien le recordó a Büchi que en su época como ministro de Hacienda creó el impuesto específico a los combustibles y ademas aplicó una sobretasa de 30% a las contribuciones, medida que estuvo vigente hasta 1990.
Larraín agregó que el diseño escogido por el Ejecutivo cautela que «la reconstrucción no genere la destrucción del aparato productivo», enfatizando que se usará el FEES y la deuda, pero de forma moderada.
El secretario de Estado aprovechó la instancia para reiterar que el alza de impuestos será transitoria. «Este es un compromiso del gobierno de Sebastián Piñera, así quedará escrito en la ley y lo ratifico hoy, acá, ante ustedes», dijo. Tras los comentarios de los presentes, incluido el ex presidente del Banco Central, Vittorio Corbo y el ex titular de las finanzas públicas, Eduardo Aninat, el secretario de Estado respondió que «me tomo con humor la críticas y duermo muy bien», remató.
Fuente / DF