(C. Ingenieros – IIMCH) Ante los aciagos acontecimientos que afectan a los 33 mineros atrapados en Mina San José y a sus familias, nos unimos en solidaridad con toda la Comunidad Minera y el país.
En forma urgente nos constituimos el pasado 10 de agosto (Día del Minero) el Consejo de Especialidad de Minas y Metalurgia del Colegio de Ingenieros de Chile A. G. junto al Instituto de Ingenieros de Minas de Chile, reemplazando nuestra tradicional celebración del Día del Minero por una JORNADA de REFLEXIÓN MINERA, en la que pudimos compartir, entre profesionales experimentados nuestro sentir, los antecedentes del accidente, conocimientos técnicos especializados y experiencias profesionales, respecto de esta situación.
Respaldamos plenamente las acciones y estrategia que están siguiendo las autoridades, los ingenieros de minas, geólogos, operadores y rescatistas de las empresas mineras privadas y estatales, y las empresas colaboradoras que se han hecho presente, dando su mejor esfuerzo en terreno. Ellos, con sus equipamientos, capacidad técnica, experiencia operacional y calidad humana, nos representan en esta difícil tarea. Con ellos hemos estado permanentemente en contacto directo o simplemente como profesionales y amigos para dar ideas, entregarles nuestro sentir y darles ánimos en esta tarea, quizás la más grande de la historia reciente de nuestra Minería Mediana. Vayan para todos ellos nuestros votos por el pronto rescate de los mineros.
De esta jornada de reflexión, surgen los siguientes ejes de análisis:
· Aspectos Técnicos: Los antecedentes conocidos y por ratificar nos indican que hay 33 trabajadores dentro de la mina, probablemente en la zona más segura, cual es el refugio. Por otra parte, respecto del mecanismo de falla que ocasionó el derrumbe, los antecedentes geológicos y de explotación indican que se trató de una pérdida de la resistencia de los sostenimientos de la estructura minera, cuya falla desencadenó el colapso de tramos de la rampa de acceso, en la zona de la veta. Las causas origen y secuencia del accidente no son conocidos y se deben estudiar, una vez rescatados los mineros, cuando se conozca el estado global de la mina. Hay comisiones técnicas que operan en nuestra jurisprudencia, ante quienes ponemos a disposición nuestra capacidad académica, científica y competencias de ingeniería, tanto como la experiencia profesional de terreno de muchos de nuestros colegas.
· Responsabilidad: Respecto de las responsabilidades, nos parece que debemos permitir que operen las instituciones que tienen la responsabilidad y las facultades para ello y que éstas deben pronunciarse, a su debido tiempo, tal como lo estipula nuestra normativa minera. Por tanto, creemos prematuro e imprudente emitir juicios técnicos a priori, por parte de nuestros colegiados y asociados en forma individual y especulativa.
· Seguridad Industrial: Es lamentable que, a pesar de los grandes esfuerzos hechos en materia de prevención de riesgos, salud ocupacional y medio ambiente, por toda la industria minera, con mayor expresión en las últimas dos décadas y reconocido por la comunidad internacional, aún debamos sobrellevar estas fallas a la seguridad minera, especialmente en la pequeña minería. Como país eminentemente líder en la materia, este es un llamado de atención, a no dejar al margen de la modernidad y la tecnología, a la pequeña minería, segmento de gran importancia para nuestro crecimiento económico.
· Recursos: Aprovechamos de reiterar -una vez más- otro hecho grave, concreto y lamentable que el Estado, y en particular las autoridades sectoriales, no cuentan con todos los recursos, ni los profesionales suficientes para fiscalizar miles de faenas mineras, cuya lejanía imposibilita sus supervisión y asistencia técnica de parte del Estado, no sólo en temas de seguridad, sino que también en su desempeño técnico y empresarial.
· Adherimos: al sentir de los diferentes grupos de opinión y de las autoridades en que se debe fortalecer al Ministerio de Minería y al SERNAGEOMIN, para fiscalizar, pero también para capacitar y educar a los medianos y pequeños mineros, como hemos manifestado permanentemente.
· Normativa y reglamento: Esta infortunada experiencia, marcará un antes y un después en la industria minera chilena, que debiera motivar a todas las instituciones, pero sobre todo a los poderes del Estado a perfeccionar la normativa, reglamento de seguridad minera y otras disposiciones legales, dotando a las instituciones que corresponda de la facultad de sancionar estudios técnicos.
Desde ya estamos dispuestos a participar, colaborar y en suma, trabajar por la modernización de la legislación minera, al igual como hemos hecho con un sinnúmero de normativas minero–ambiental en el pasado, en un plano de franca cooperación y con altura de miras.
Estamos ciertos que el temple de nuestros mineros y la cohesión de la familia minera, permitirá alcanzar el éxito del rescate en forma segura.
Fuente / C. Ingenieros – IIMCH