Hinzpeter juega activo rol en exclusión de polémico artículo en Ley de Reconstrucción

Ministro del Interior lideró la tesis de que el rechazo de la oposición a depreciación acelerada ponía en riesgo la iniciativa. Hacienda y la UDI promovían la idea de incorporar incentivos a la inversión ante el alza de impuestos a las empresas.

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(El Mercurio).- A las 10 de la mañana de ayer, el Presidente Sebastián Piñera firmó en La Moneda el proyecto de ley sobre financiamiento para la reconstrucción, que ayer en la tarde ingresó con suma urgencia al Parlamento.

El Mandatario apareció flanqueado por varios ministros. Entre ellos, el titular de Interior, Rodrigo Hinzpeter, quien en las 48 horas previas jugó un importante papel para inclinar la balanza y sacar definitivamente el mecanismo de la depreciación acelerada del proyecto.

El tema había sido objeto de una intensa discusión al interior del gobierno desde la semana pasada. El ministro de Hacienda, Felipe Larraín, se había comprometido con los partidos de la Alianza -en la reunión del comité político la mañana del lunes, en un almuerzo con los parlamentarios ese mismo día y luego a través de diversos contactos telefónicos que se prolongaron hasta el martes- a que ese incentivo tributario iría dentro del proyecto de ley. La misma postura sostenía su par de Economía, Juan Andrés Fontaine.

El tema preocupaba en especial a la UDI, que presionó fuertemente para asegurar que la depreciación se mantuviera.

Esto, luego que el viernes pasado el propio Piñera pusiera públicamente en duda la inclusión de este punto debido al rechazo que despertaba en la Concertación, que considera la medida un paliativo al alza de impuestos a las empresas, también incluido en el proyecto.

Al interior de la Alianza, el debate era más bien sobre la oportunidad del proyecto, ya que, si bien había acuerdo en el fondo del tema, la duda era si convenía incluirlo en el paquete o debatirlo por separado.

En el oficialismo reconocen que Hinzpeter terminó jugando un rol clave en la determinación presidencial de excluir la iniciativa. El lunes, antes de que el gobernante viajara a Argentina, el ministro conversó el tema con él debido a la presión que ejercía la UDI y los ministros del área económica.

El jefe de gabinete no sólo era de la idea de sacar la depreciación para evitar un eventual rechazo o dilatación de la discusión del proyecto en el Parlamento, considerando que La Moneda pretende que la Ley de Reconstrucción sea uno de los anuncios estelares del discurso del 21 de mayo.

Hinzpeter también le hizo ver a Piñera que si sacaba la medida, el proyecto tenía altas probabilidades de ser respaldado de forma unánime en el Congreso y el Gobierno se anotaría un triunfo.

El martes, al regreso desde Buenos Aires, Piñera y Hinzpeter volvieron a abordar el asunto. Esa noche, el Presidente le transmitió a Larraín definitivamente que la medida no era sostenible en el proyecto.

Las mismas fuentes sostienen que hubo otro factor que inclinó la balanza: la molestia que generó en Palacio -y en Piñera en particular, a quien no le gustan los recados por la prensa- la presión pública de la UDI en los últimos días.

En el entorno del Mandatario han llegado a la convicción de que la UDI ha estrenado un modus operandi: ventilar los conflictos de manera pública y hacer aparecer a Piñera bajo presión. En este contexto, excluir la medida constituiría una clara advertencia a no seguir ese camino.

Señal de unidad

La puesta en escena de ayer no fue casual. Junto a Piñera y Hinzpeter, el propio Larraín, Fontaine y los ministros de Minería, Laurence Golborne, y de Defensa, Jaime Ravinet, estuvieron en la firma del proyecto.

La idea -admiten en el Ejecutivo- era dar una señal de que cualquier impasse estaba superado y que no hay fracturas en el Gobierno, pese a que reconocen que los titulares de Hacienda y Economía -quienes, además, habían asegurado en distintos encuentros con empresarios y gremios del sector privado que la depreciación sería parte del plan fiscal- se vieron afectados con la decisión de Piñera.

Diputados UDI resuelven apoyar proyecto pese a molestia interna por la decisión presidencial

«La conclusión principal es que perdió la UDI», señaló ayer Camilo Escalona luego de conocerse la decisión del Presidente Sebastián Piñera de no incluir en el proyecto de financiamiento la depreciación acelerada.

El diagnóstico del senador socialista fue compartido en privado por varios miembros de la colectividad que encabeza Juan Antonio Coloma, quienes interpretaron esta resolución como una derrota para ese partido, que en los últimos días hizo esfuerzos para que el aumento a los impuestos se viera compensado con un fomento a la inversión por esta vía.

Los más duros hablaron de una «deslealtad» por parte del Ejecutivo al acceder a presiones provenientes desde la Concertación.

Sin embargo, en privado, los dardos desde las filas de la UDI apuntaron básicamente a su presidente, quien durante gran parte de la jornada de ayer debió explicar pacientemente a los parlamentarios los aspectos que habría considerado el Gobierno para tomar la determinación.

Una de las principales citas en esta línea se produjo pasadas las 13 horas en el comité de la UDI, ubicado en el octavo piso del Senado, donde se expusieron -a puertas cerradas- las diferentes visiones que existen sobre este tema. Antes de la reunión, los diputados UDI miembros de la Comisión de Hacienda habían comprometido sus votos.

Coloma, además, habría señalado a sus pares del Congreso que el Gobierno se habría comprometido a enviar en las próximas semanas un paquete de medidas en favor de la inversión y el empleo, algo que fue desmentido en La Moneda, donde se especificó que la idea del Presidente es retomar con fuerza la agenda pro empleo que se expuso durante la campaña, pero que en ningún caso dicha medida responde al actual debate.

Uno de los senadores más molestos con el Gobierno fue Jovino Novoa, quien consideró «una contradicción» que no haya ingresado en el proyecto la depreciación acelerada, pues «hay empresas que van a tener que pagar un 20% al impuesto de primera categoría, en forma transitoria, pero se les aumentan los impuestos», y prefirió no adelantar su votación del proyecto. En tanto, el diputado Gonzalo Arenas escribió en su Twitter: «Creo que la directiva UDI debiera golpear la mesa».

Las reacciones políticas tras el anuncio hecho por el Mandatario.

Fuente / El Mercurio

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