(El Mercurio) No sabían a lo que iban. 160 ejecutivos de Codelco, venidos de todas las divisiones, se congregaron ayer por la tarde en el Hotel Sheraton para revisar los objetivos estratégicos de la empresa.
El encuentro se transformó en la despedida improvisada de Diego Hernández como presidente de la corporación. Y en un debut anticipado de Thomas Keller como timonel de la estatal, porque a la misma hora en que el mercado se enteraba de la dimisión de Hernández -a las 17:00 horas-, éste comunicaba su salida del cuadro ejecutivo de la empresa.
Ahí, dijo que valoraba la experiencia de trabajar en Codelco, su «camiseta», el espíritu del equipo, pero reconoció diferencias de estilo con el directorio. «No quiero pasarlo mal en los últimos años de mi vida laboral», habría señalado Hernández a la audiencia.
En el evento hablaron distintos profesionales, muchos de los cuales comentaron que habían llegado a la cuprera convencidos de trabajar en una empresa liderada por Hernández, y destacaron la mística que éste impregnó en la estatal. Tras un sonado aplauso de la gente de Codelco, Hernández se emocionó.
Ya en su mesa, dijo a los más cercanos: «Yo tuve la suerte de tener a Thomas Keller, pero él ya no me tendrá a mí ahora», sacando risas a los comensales. El encuentro con los 160 mayores ejecutivos de Codelco concluyó con una cena, en la que el saliente ejecutivo terminó de despedirse de sus colaboradores.
Fuente / El Mercurio