Grupo Luksic volvería a invertir en Perú para buscar recursos mineros

En 2006, Antofagasta Minerals vendió una prospección en ese país, en la que estaba asociada con la brasileña Vale.

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(El Mercurio).- A casi cuatro años de su salida de ese país y en medio de la coyuntura por la modificación al royalty en Chile, propuesta por el Gobierno, el grupo Luksic decidiría volver a Perú con inversiones en minería.

En el marco de la búsqueda de nuevos mercados que está desarrollando Antofagasta Minerals -su brazo minero- la opción que estaría sonando con más fuerza a la hora de la toma de decisiones es el país vecino.

Así lo aseguró un alto ejecutivo de la compañía que preside Jean Paul Luksic, quien agregó que si bien Perú es un mercado que constantemente está en observación, ese destino «claro que ahora se ve más atractivo». Ello, dijo, considerando el momento actual, en que a nivel local la industria se enfrenta a la posibilidad de ver incrementada su carga tributaria para financiar la reconstrucción.

«En el escenario actual en Chile, optar por Perú puede ser la inclinación de la alta dirección de la compañía», señaló la fuente, que recalcó que la concreción de un proyecto de este tipo «podría verse precipitada» por el cambio en las reglas del juego.

Una de las lecturas que los actores de la industria local han efectuado de la fórmula variable que hace unos días fue planteada por el Ejecutivo, es que pese a ser voluntaria, ésta se producirá a menos de cinco años desde la entrada en vigencia del impuesto específico a la actividad minera, también conocido como royalty .

Recientemente Jean Paul Luksic, presidente de Antofagasta PLC, explicó que el plan de desarrollo de la empresa, que en términos globales y a 2020 tiene previsto invertir US$ 7 mil millones, está enfocado en extender sus operaciones hacia países en los que esta actividad está menos desarrollada que en Chile.

Esto, ya que allí hay más oportunidades para acceder a zonas de prospección de recursos.

Salida de Perú

La relación del grupo Luksic con Perú no ha estado exenta de ruido, demandas internacionales, juicios y cargos por sus supuestos vínculos con el régimen del ex presidente Alberto Fujimori; episodio que terminó con el cierre de la planta de Lucchetti que operaban en ese país.

Luego, en mayo de 2006, se produjo la venta de los derechos de exploración que Antofagasta Minerals tenía en Perú junto a Vale.

En 2002, la minera local y la brasileña suscribieron la sociedad que avanzaría con las mediciones en la prospección denominada Cordillera de las Minas, donde la apuesta era encontrar un yacimiento de características relevantes, lo que concretaría su ingreso al negocio minero en Perú.

Sin embargo, en ese momento, Vale informó que vendieron porque la zona no cumplía con las características necesarias para seguir adelante.

El gran conflicto que suspendió los negocios en ese país

En 2003, el grupo Luksic clausuró todas las operaciones de Lucchetti (hoy en manos de Córpora) en Perú, luego que el municipio limeño de Chorrillos le notificara la clausura de su planta de pastas ubicada en el sector de Pantanos de Villa.

Aunque no fue el epílogo de la historia, fue uno de los hitos más importantes en el conflicto del clan chileno en el país vecino.

Fue en 2008 cuando el grupo se desprendió definitivamente del polémico paño, poniendo la lápida a un problema que comenzó en 1998, cuando el alcalde de Lima, Alberto Andrade, quien fuera el mayor opositor de los Luksic, pidió revocar las autorizaciones para construir una moderna planta de fideos, alegando daño ambiental en la zona de Pantanos de Villa.

Posteriormente, en 2001, tres directivos de la empresa enfrentaron -incluido Andrónico Luksic Craig- un proceso vinculado a tráfico de influencias por supuestos favores judiciales solicitados a Vladimiro Montecinos, asesor del otrora presidente Alberto Fujimori.

Cinco años después, la justicia peruana decretó la prescripción del caso. Tras su salida de Perú, el grupo demandó al Estado peruano ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi) debido a los perjuicios generados por el cierre de la planta.

La causa internacional de Lucchetti sufrió un duro revés en septiembre de 2007, cuando se oficializó la decisión del Ciadi -organismo de arbitrajes vinculado al Banco Mundial- de reafirmar que la demanda interpuesta por el grupo Luksic carecía de legitimación para acceder a este foro internacional. Esto, tras acoger el argumento peruano de que en el año de origen del conflicto (1998) los activos no estaban protegidos por el Acuerdo para la Promoción y Protección de Inversiones, que comenzó a operar en 2001.

El grupo había comunicado en el año 2007 que estaba analizando algunas alternativas para insistir en una indemnización por US$ 150 millones, pero luego desistió de ello.

Fuente / El Mercurio

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