(La Tercera) No sólo crecer internacionalmente es la apuesta que tiene el brazo minero del grupo Luksic, Antofagasta Minerals.
La mayor minera privada de capitales locales desarrollará, en el corto plazo, varios proyectos de cobre en el distrito de Sierra Gorda, ubicado en la Región de Antofagasta.
La meta del grupo es clara: duplicar su producción con el fin de alcanzar el millón de toneladas de cobre hacia 2017.
La minera, en el primer semestre, registró una producción de 252 mil toneladas, cifra que subirá a unas 530 mil toneladas, al cierre de este ejercicio.
El presidente ejecutivo de la minera, Marcelo Awad, detalla que una de las apuestas es realizar una ampliación de la mina Esperanza. Este yacimiento comenzará su período de puesta en marcha en octubre próximo y operará a plena capacidad, a fines de este año.
El grupo minero ya comenzó nuevos sondajes en la zona del Telégrafo, mineral que está dentro de Minera Esperanza.
Este yacimiento, de cobre y oro, se ubica en Sierra Gorda y sumará 191 mil toneladas de cobre, sin la expansión que se estudia.
Con este aporte, la producción del grupo aumentará desde las 530 mil toneladas programadas para 2010 a 720 mil toneladas al año, de cobre fino, a partir de 2011.
«Sierra Gorda tiene un potencial enorme. Tenemos varios blancos geológicos identificados, dos de ellos en fase de prefactibilidad, que es Telégrafo y Caracoles.
También está Mirador, que está en fase de factibilidad y Antucoya», explica Awad.
El potencial del distrito es de 200 mil toneladas de cobre fino. «Nuestro plan es llegar a un millón de toneladas entre 2016 y 2017», afirma el ejecutivo.
Los estudios más avanzados son los de Antucoya, proyecto de baja ley -0,34% en los primeros cinco años- que tendrá una capacidad de 80 mil toneladas de cátodos de cobre al año.
Hasta el momento, se estima una inversión de US$ 1.000 millones y su fecha de inicio de producción hacia 2013. «En mayo de 2011 se decide si vamos adelante con el proyecto Antucoya, cuando se termina la fase de factibilidad», señala el ejecutivo.
Adelanta que su viabilidad es dudosa, ya que se trata de un yacimiento de muy baja ley. «Es muy sensible al precio del ácido sulfúrico, que es la principal materia prima. No es tan caro como proyecto, pero tiene costos muy elevados», dijo.
Agrega que por la nueva tecnología y el gigantismo de los equipos, es posible volver la iniciativa económicamente viable.»Eso es lo que esperamos lograr con Antucoya», enfatiza.
Awad explica que si no hay luz verde para esta inversión, los próximos crecimientos productivos se ven hacia 2017.
«El nivel productivo del grupo estará en 730 mil toneladas de cobre hasta el aporte que hará el proyecto Reko Diq, en Pakistán, hacia 2016, que será de hasta 65 mil toneladas o las ampliaciones en Sierra Gorda a través de duplicar la capacidad de Esperanza o Caracoles, pero todo será más claro a fines de 2011», dice.
Minera pide más seguridad
El martes pasado, Antofagasta Minerals y las autoridades de Antofagasta participaron en la graduación de 160 nuevos operarios y mantenedores de planta que fueron capacitados por la minera. El programa se suma a una primera capacitación que hizo la empresa el año pasado y que benefició a 91 personas. En total, Esperanza va a emplear a cerca de 1.000 trabajadores propios y unos 500 colaboradores.
En la cita, el presidente del directorio de la empresa, Jean Paul Luksic, agradeció a los interesados y futuros trabajadores y les hizo un llamado para que sus nuevos operarios respeten y refuercen las medidas de seguridad. «Ello constituye para minera Esperanza y nuestro grupo, un valor intransable que debemos proteger y fomentar todos», dijo el empresario.
Fuente / La Tercera