Después de analizar algunos países en Africa, Antofagasta Minerals S.A. (Amsa), el brazo minero del Grupo Luksic, decidió invertir en Zambia,república situada en el centro-sur de ese continente. El presidente ejecutivo de Amsa, Marcelo Awad, indicó que se está sellando próximamente una asociación con una compañía junior sudafricana -dedicada a las exploraciones y que tiene pertenencias mineras en ese país-, para ingresar a su propiedad y trabajar en conjunto.
Si bien no quiso adelantar el nombre de la firma, Awad agregó que “los borradores de todos los documentos están listos” y que “ya no hay vuelta atrás en la negociación”.
Antofagasta partirá con una participación minoritaria, aportando capital para profundizar en los sondajes, mientras que la sudafricana se abstendrá de invertir. En la medida que crezcan los aportes de Amsa, ésta incrementará su participación en la sociedad.
El alto ejecutivo sostuvo que aún es muy difícil estimar la inversión total que se requerirá, porque se está en una etapa muy temprana del proyecto.
Sin embargo, añadió que hay un gran atractivo, dado que las propiedades mineras de la sudafricana están ubicadas donde hay otros importantes desarrollos mineros.
“Eso nos hace inferir que hay un potencial importante”, precisó Awad, quien indicó que Zambia está en el grupo de países que tienen leyes de cobre sobre 1%.
“Ellos tienen los permisos suficientes. Una vez que se termina la etapa de exploración, hay que postular ante el gobierno para una licencia minera, que permite los estudios de prefactibilidad”, agregó.
Pakistán, en uno o dos meses
Como Amsa está en un proceso de internacionalización seguirá estudiando otros países en Africa y Latinoamérica, aunque manteniendo su foco central en Chile. Actualmente, presenta avances en el desarrollo del proyecto de Reko Diq, en Pakistán, en asociación con la canadiense Barrick. La empresa controlada por los Luksic está a la espera que el gobierno central como el provincial de este país haga sus comentarios a un proyecto de estabilidad tributaria y de inversión extranjera que les presentó la compañía, equivalente al chileno DL 600.
“Hemos tenido varias reuniones con la autoridad y estamos a la espera que hagan sus comentarios al documento, en los próximos 30 a 60 días. Estimo que de aquí a fin de año deberíamos tener un acuerdo definitivo”, dijo Awad, quien precisó que siempre se ha tenido el apoyo de las autoridades pakistaníes.
El alto ejecutivo indicó que, de acuerdo al programa provisorio, Reko Diq entraría en producción el segundo semestre de 2012. Ya se terminó la prefactibilidad, a fines del año pasado, con una inversión total de US$ 50 millones, en conjunto con Barrick.
A fin de diciembre se lanzó el estudio de factibilidad, que implicará una inversión de casi US$ 200 millones y debiera estar terminado en el primer trimestre de 2009.
Awad dice que hoy es difícil precisar la cifra total, sin embargo, agregó que ya se definió una producción de 73 mil toneladas de tratamiento diarias, para una capacidad aproximada de 150 mil toneladas de cobre fino y 230 mil onzas de oro anuales. “Para proyectos de esa envergadura se requieren inversiones de entre US$ 1.500 millones y US$ 2.000 millones. Nuestra participación estaría en la mitad de ese monto”, dijo.
Dueños están abiertos a diluirse
El buen precio del cobre ha convertido a Amsa en el mejor negocio de Luksic. Sin embargo, algunas versiones apuntan a que estaría dispuesto a vender parte de la propiedad para incursionar en otros negocios, como el financiero. El grupo, que tiene el 66% de Antofagasta Plc, está explorando opciones para ingresar al rubro bancario en EEUU. Consultado al respecto, Marcelo Awad dijo que “no es descartable”, aunque precisó que nunca se perdería el control y la idea sería seguir en minería.
“Tras mis conversaciones con el directorio, puedo decir que existe la firme decisión del accionista mayoritario y del directorio de continuar creciendo en el negocio minero, con el control de la compañía. Pero no es descartable que haya una dilución, si es necesario para comprar otros activos mineros, no necesariamente para entrar a comprar activos distintos al minero”.
Sobre la caja que acumula la empresa Awad aclaró que alrededor del 30% de las utilidades han sido retiradas como dividendos, además que hay un plan de inversiones US$ 3.500 millones hasta 2010.
Aun así, dijo que hay recursos para “seguir soñando”, entre lo que se cuenta la opción de comprar proyectos en desarrollo o en operaciones, en Chile y el extranjero.
Fuente / La Tercera