Las necesidades energéticas de Chile son tales que un grupo de inversionistas extranjeros inició gestiones para ver la viabilidad política y técnica de instalar una central termonuclear en el norte del país para abastecer tanto a las empresas mineras como al Sistema Interconectado Central (SIC), que da electricidad al 93% de la población nacional y va desde Taltal a Chiloé.
Este consorcio tomó contacto con el ministro de Minería, Alfonso Dulanto. El secretario de Estado no entregó detalles sobre la identidad de los inversionistas, pero explicó que hay interés de distintos grupos extranjeros de ofrecer la instalación de una planta nuclear para producir energía eléctrica, la cual podría reforzar Sistema Interconectado del Norte Grande (Sing) y el SIC. «Se está hablando de una central que ojalá pueda suministrar a los dos sistemas eléctricos», señaló.
Instalar una central termonuclear implica palabras mayores. Se dice que el proyecto requeriría inversiones por unos US$ 1.500 millones para generar 1.000 megawatts (MW).
Además del ministro de Minería, ejecutivos del rubro mencionaron que el consorcio interesado también ha tomado contacto con otras autoridades y contrató al bufete de abogados Bosselin, Briones e Irureta.
Esta idea tiene cierto apoyo en la actual administración. «Si uno mira la prensa europea claramente se plantea una vuelta hacia la energía nuclear, opción que inclusive es patrocinada por representantes de grupos ecologistas», señaló Dulanto.
El Presidente Lagos fue más claro el 21 de mayo. «Esto podría terminar siendo mucho mejor que hacer una represa que inunda miles de hectáreas», dijo en esa ocasión. Pero no existe tanta claridad respecto de la postura de las próximas autoridades.
Condiciones para el proyecto
Para materializar la planta nuclear en el norte se requeriría reflotar una antigua idea que ronda en el sector: unir la red del Norte Grande con la de la zona centro-sur. Sería necesario colocar nuevas líneas en el área norte de este último sistema eléctrico, porque las actuales tienen poca capacidad de transmisión.
La idea ha sido bastante analizada entre las empresas eléctricas. Fue concebida para reforzar el suministro de la zona central con la capacidad de generación del norte, pero perdió sentido tras los recortes de gas natural aplicados por Argentina.
Debido a esa situación actualmente está limitada la capacidad de producción de electricidad de las plantas que están en la II Región y de ahí que mineras y eléctricas busquen nuevas fuentes de abastecimiento.
Fuentes ligadas al sector privado aclaran que el proyecto está en una etapa completamente inicial. «Se trata de un grupo de inversionistas que aún no tienen un operador claro. Pero analizan usar turbinas de Siemens, que tiene la tecnología de centrales modulares, de menor tamaño», comentó un experto.
Aunque no está claro qué grupos están detrás del proyecto, en el sector energético sostienen que entre las que podrían estar interesadas está la estadounidense Westing House y la francesa Framatome, filial de Areva. Esta última empresa ya ha manifestado su intención de invertir en Chile si las condiciones son propicias.
Por eso es clave que a nivel político se tome una decisión, señala el presidente de la Comisión Chilena de Energía Nuclear, Roberto Hojman. Y muchos esperan que estas definiciones vengan rápido. Manlio Coviello, experto en energía de la Cepal, estima que este tema se ponga en la agenda el 2006 debido a la carestía de gas natural de Argentina, el costo del diésel y la falta de energía hidroeléctrica si hay escasez de lluvias. Cada año la matriz energética de Chile requiere 500 MW adicionales, es decir, unos 5.000 MW en una década.
Fuente/La Tercera