(El Mercurio) Bastante preocupación existe en las grandes mineras por la pérdida de competitividad que registra la industria como consecuencia de los altos costos que enfrenta por estos días.
Según el presidente ejecutivo del Consejo Minero, Joaquín Villarino, en los últimos años la pérdida de competividad ha sido sostenida, dejando a Chile en una posición desventajosa frente a otros países mineros.
«De acuerdo con datos de Cochilco, los costos de producción de la minería del cobre en Chile entre 2003 y 2008 fueron en promedio 7,8% inferiores que el promedio mundial. La situación se revirtió a partir de 2009, registrándose entre ese año y 2012 un promedio de costos en Chile 3,6% superior a la media mundial. Esto representa una desventaja competitiva para la minería de nuestro país», dice Villarino.
El escenario no es alentador, teniendo en cuenta la baja que ha exhibido el precio del cobre en los últimos meses, tras posicionarse en los US$ 3 por libra.
La caída generalizada del valor de los commodities, dice Villarino, afecta más a Chile que a otras naciones mineras del mundo, que son más competitivas en materia de costos.
Lo anterior, agrega el presidente ejecutivo del gremio que agrupa a las principales mineras del país, disminuiría la confianza de los inversionistas a la hora de apostar por Chile como plaza para desembolsar su capital.
«Hay que partir de la base que los capitales no están asegurados en los lugares donde hay recursos. Hay muchas zonas donde hay recursos minerales y los capitales son finitos, por lo cual van a ir a aquellos lugares donde pueden obtener una mayor rentabilidad. Si Chile sigue incrementando su falta de competitividad, lo que va a ocurrir es que para el desarrollo de nuevos proyectos los capitales van a elegir países que sean más competitivos y por lo tanto más rentables», explica.
De acuerdo con información que manejan en el gremio, un tercio de los nuevos proyectos anunciados hacia el 2020 no se justificaría económicamente con un precio del cobre por debajo de los US$ 2,7 por libra.
«Para pasar de los actuales 5,5 millones de toneladas de cobre a 7,6 millones de toneladas de producción anual, debiéramos tener un precio sobre los US$ 2,7 por libra. Bajo eso, hay un tercio (de la producción adicional esperada), que no es viable de generar. Esto significa que Chile va a dejar de producir el 32% del cobre mundial reduciendo su posición frente a la demanda mundial, donde países como Perú deberían adquirir un rol mayor», dice Villarino.
Mejora de productividad
Una de las problemáticas urgentes que está abordando el Consejo es la baja productividad laboral que anota la industria en comparación con otras naciones.
«Esto se mejora con una mayor capacitación y formación de los trabajadores y desde esta perspectiva lo que ha hecho el Consejo Minero es introducir y crear el Consejo de Competencias Mineras (CCM). Su finalidad es entregar estudios de mercado que puedan transparentar las brechas que existen sobre la demanda laboral de acuerdo con los proyectos que piensa realizar y la oferta que existe desde los centros de formación técnica. Se ha detectado una brecha de 40 mil trabajadores», dice.
Lo anterior, añade Villarino, tiene como objetivo central generar un balance de profesionales adecuado a las necesidades que tendrá la industria en los próximos 20 años.
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US$ 3,03 por libra fue el precio del cobre al cierre de la jornada de ayer.
«Como se ha mantenido esta tendencia de baja competitividad, a nosotros la baja del cobre nos afecta más que a los competidores».
«Si Chile sigue incrementando su falta de competitividad, lo que va a ocurrir es que los capitales van a elegir países que sean más competitivos».
«El incremento sostenido de costos está dado por la energía, mano de obra, costos de aguas y una baja de ley del mineral».
«Hay que contratar más GNL, por eso hay que liberalizar el uso de terminales para tener más centrales a gas».
«Es de ciego pensar que la demanda futura se soluciona con ERNC»
Según Joaquín Villarino, uno de los temas que deben ser abordados a nivel país es la crisis eléctrica que vive Chile. Esto, porque las naciones competidoras están anotando una ventaja en esta materia, lo que a la postre hace más atractivo invertir allí.
«Hay que promover una mayor competencia entre los actores eléctricos y por eso la paralización de proyectos energéticos en los últimos años tanto hidroeléctricos como a carbón son una muy mala noticia».
-¿Quién es el culpable de la alta concentración en el mercado eléctrico?
«Más que culpables, hay que ver por qué no se han incorporado nuevos actores y eso es básicamente porque los proyectos han sido paralizados de una u otra manera, ya sea por decisiones gubernamentales o por resoluciones judiciales. Esto ha provocado que proyectos como Barrancones, Castilla e HidroAysén, que eran altamente atractivos, se encuentren paralizados. Por procesos judiciales o políticos se encuentran frenados».
-¿Cómo se sale de esta crisis eléctrica?
«Desde la minería, aquellas compañías grandes que tienen capacidad económica están proponiendo el desarrollo de centrales propias como es el caso de Kelar de BHP. Segundo, creemos que hay que contratar más GNL, por esa línea hay que liberalizar el uso de terminales para tener más centrales a gas operando».
-¿Es razonable establecer una meta de ERNC?
«El acuerdo que existe de incorporación de un porcentaje de ERNC a un año determinado, debería ir acompañado por un acuerdo similar en torno a las otras tecnologías. Cómo vamos a incorporar la hidroelectricidad, el carbón y el gas. Si pensamos que la demanda futura de energía solo se va a solucionar con ERNC es una ceguera e, incluso, los propios generadores de ese tipo de energías están muy conscientes de que son una energía complementaria a las tradicionales».
Fuente / El Mercurio