(El Mercurio).- Ya estaría en manos de la Presidenta Bachelet la lista corta de candidatos independientes para dirigir el futuro de Codelco.
Fuentes conocedoras del proceso aseguran que el Consejo de Alta Dirección Pública, presidido por Rossana Pérez, envió esta semana a La Moneda un listado con cinco nombres para conformar la nueva mesa directiva -aún cuando tiene plazo hasta el lunes-, entre los que figurarían Antonio Büchi, gerente general de negocios de red fija de Entel; Marcos Lima, ex presidente ejecutivo de Codelco, y el director de empresas Laurence Golborne.
Consultados, algunos de los supuestos candidatos declinaron emitir declaraciones, indicando desconocimiento acerca de su nominación.
De hecho, en las bases del proceso se estableció que los interesados deberían ingresar sus respectivos currículum en el sitio web de la empresa de head hunting Seminarium, firma encargada de realizar la búsqueda de los ejecutivos. Pero trascendió que una vez elegidos los candidatos, éstos no habrían sido contactados para ser puestos al tanto de la noticia. Según fuentes cercanas al proceso, a algunos de los nominados se les pidió proponer nombres, a otros se les llamó para conocer su interés de participar, y al resto ni siquiera se les contactó.
De acuerdo con la nueva Ley de Gobierno Corporativo de Codelco, ahora la Mandataria tendrá un período de 45 días para elegir a cuatro nuevos directores independientes de la cuprera a partir de la quina.
Parlamentarios piden más fiscalizadores
Candidatos con «perfil fiscalizador» estarían pidiendo algunos parlamentarios. «Hay mucho que investigar en Codelco, una nebulosa que tiene que aclararse y para eso es importante que la Alta Dirección Pública ponga en el directorio a personas especialistas en fiscalización, sobre todo en una empresa tan importante como ésta», señaló el diputado UDI e integrante de la Comisión de Minería y Energía de la Cámara, Alejandro García-Huidobro.
Según el parlamentario, los candidatos deberán tener total independencia para fiscalizar, principalmente, los contratos de asignación directa y de licitación privada, «que se han entregado a empresas «regalonas»», asegura.
Fuente / El Mercurio