(Estrategia) El ministro de Minería, Laurence Golborne, señaló que la solicitud de quiebra presentada por los dueños de la empresa San Esteban es una decisión “autónoma de las compañías y los tribunales determinarán las condiciones en cómo se materializa”.
Precisó que cuando se produce una quiebra “todos los activos y pasivos de la compañía quedan en discusión para ser tratados por un síndico, el que determina como se puede responder a todos los deberes, en primer lugar a los trabajadores que son los principales acreedores que tienen los mayores derechos sobre esos activos”.
Recordó que “el Presidente nos ha instruido a proveer toda la ayuda necesaria para defender los derechos y las condiciones laborales de todos los trabajadores de la minera San Esteban”.
Golborne participó en la comisión de Minería de la Cámara Baja, oportunidad en que señaló que luego de escuchar los testimonios de los dueños de la mina San José, estima que la vía de escape no se escaleró no por un problema económico, debido a que tenía un valor estimado de $10 millones, sino que por dejación.
Por ello dijo que no basta con impulsar la reformulación del Sernageomin, porque “ninguna legislación va a reemplazar una conciencia real que debe existir tendiente a tomar las medidas de seguridad que correspondan en la minería”.
Indicó que se está trabajando en el rescate de los mineros en dos vías y que espera que la operación termine en un plazo de tres a cuatro meses, “para que la primera quincena de diciembre podamos rescatar a nuestros compatriotas”.
Asimismo, descartó que por ahora se opte por rescatarlos entrando a la mina San José: “Se puede generar un nuevo accidente y los especialistas no autorizan entrar al yacimiento”.
Fuente / Estrategia