(Diario Financiero) Dos semanas después que La Moneda decidiera esperar la propuesta de la Concertación para reponer la discusión del royalty en el Congreso, en el gobierno optaron por tomar cartas en el asunto y presionar a la oposición para que llegue a un acuerdo y presente a la brevedad, su planteamiento.
Así tras reunirse ayer con el grupo de diputados y senadores de la Coalición por el Cambio que integrará el equipo que trabajará con el Ejecutivo en la elaboración de una propuesta, el ministro de Hacienda, Felipe Larraín, anunció que dentro de los próximos 10 días presentarán un proyecto en la materia.
La iniciativa, sin embargo, no sería muy distinta a lo que ya se ha conocido en el marco del debate legislativo que se ha registrado en torno a este tema.
De hecho, el mismo jefe de las finanzas públicas, así como el senador Pablo Longueira (UDI), confirmaron que la base del nuevo planteamiento a impulsar por el gobierno, será la última oferta surgida en el marco de la Comisión Mixta que se conformó en el Congreso y donde se intentaron resolver, sin éxito, las discrepancias que habían surgido respecto a la iniciativa original presentada por el gobierno.
Así las cosas, el nuevo proyecto establecería una tasa del 5%, para llegar al 9% según el margen operacional de la empresa. Además, la tabla con el nuevo régimen tributario se mantendría vigente por tres años y se estipularía que un 30% de los recursos recaudados con este nuevo sistema, se destinaría a las regiones, con preferencia a las zonas mineras.
Acuerdo en duda
Y si bien el ánimo del gobierno, así como del oficialismo, es construir un acuerdo con la Concertación en materia de impuesto específico a la minería, la apuesta del Ejecutivo también es cerrar el debate que se ha producido para generar certezas en el sector.
«Lo que hemos planteado en la Comisión Mixta ha sido la base de nuestras conversaciones con la oposición», dijo ayer el ministro Larraín, advirtiendo que si bien «no se parte de cero y hay buen ánimo y buena disposición de las partes, de que vayamos a llegar a un acuerdo, que es lo que deseamos en el gobierno, eso no está garantizado», sentenció.
Agregó que «aquí hay que pensar que están involucrados en la propuesta que hicimos del orden de US$ 1.000 millones para la reconstrucción, 30% de esos recursos para las regiones y porque también -hay que decirlo- está la posibilidad de que un sector que ha tenido un período extraordinario, aporte a la reconstrucción de Chile. También de cerrar una discusión en un tema importante para un sector económico que tiene del orden de US$ 50 mil millones de inversión proyectada».
De ahí que el senador RN Alberto Espina sostuvo que «la pelota está dando bote en la cancha de la Concertación. Nosotros queremos que haya un acuerdo, pero tienen que tomar una decisión frente al país. Es una prueba de lo dijeron en el sentido de querer buscar, de buena fe, estabilidad en la inversión minera en Chile (…), porque si no va a quedar claro que ésto no tuvo por finalidad reglas estables sino que más bien un conflicto político artificial», dijo el legislador.
Con todo, en la UDI anticipan que si bien durante el debate de este nuevo proyecto habrán algunos ajustes, estos irán por el lado de la ampliación del piso de la tasa y la extensión en un par de años de la mantención de la nueva tabla, pero no por la reducción de los 8 años de invariabilidad tributaria del nuevo régimen que ha planteado el gobierno. «Mientras más plazo de invariabilidad haya mejor para el país», notificó Longueira.
Este punto es uno de los temas más resistidos en la Concertación, que al cierre de esta edición, sostenía una última reunión para afinar el documento que presentarían dentro de los próximos días.
Trascendió que la propuesta de la oposición combina dos visiones: un aumento en la tasa del impuesto específico de aquí a 2017, y un royalty del 10% a partir de ese año.
Fuente / Diario Financiero