(El Mercurio) El equipo de rescate definió y mantiene en completo hermetismo el nombre del primer minero que saldrá de las profundidades de la tierra.
La razón es que aún no está definido si este primer minero subirá luego que baje el primer rescatista o se esperará la evaluación médica «in situ» que haga el segundo rescatista que llegará al taller donde están los atrapados.
De elegirse esta segunda opción, la cápsula deberá hacer un viaje de vuelta a la superficie sin una persona en el interior, algo que las autoridades han desechado en oportunidades anteriores, pero que ahora será materia de evaluación hasta poco antes del inicio del rescate, que se proyecta que comience cerca de las 20 horas de hoy con el ingreso del primer rescatista al pique.
Las autoridades están reservándose esta posibilidad y en su reemplazo se terminarían de subir los elementos que los mineros mantienen con ellos, como herramientas o recuerdos de su prolongado encierro.
De hecho, entre los involucrados en el rescate existen versiones encontradas. Mientras el ministro de Minería, Laurence Golborne, dijo que «cuando baje el primer rescatista esperamos subir de inmediato al primer rescatado», el jefe de prevención de riesgos de Codelco, René Aguilar, aseguró que «bajan dos rescatistas y luego sube el primer minero».
Sobre el orden en que seguirán ascendiendo a la superficie los mineros ya existen algunas luces entre los familiares que los esperan en la superficie. Por ejemplo, la familia de Esteban Rojas tiene claro que éste subirá en el grupo del medio: «No es porque esté enfermo, sino porque se puede poner muy nervioso».
«Me siento tranquilo y orgulloso de que sea de los últimos. Esto demuestra que es un minero como yo. Él quisiera salir de los primeros, porque está ansioso de abrazar a su hija Esperanza, pero él está preparado para quedarse hasta el final», dijo Héctor Ticona, padre de Ariel Ticona, uno de los últimos mineros en salir, ya que maneja los sistemas de comunicaciones al interior de la mina.
Por otro lado, Verónica Quispe, esposa del minero boliviano Carlos Mamani, reconoce que está impaciente luego de enterarse que su marido será uno de los primeros mineros en ser rescatado: «Estoy alegre, con mucha emoción, aunque también me siento un poco nerviosa, porque se dice que Carlos va ser uno de los primeros en salir. Si es así, siempre estaré agradecida de todos, del ministro y los rescatistas», reconoce la mujer de 21 años.
Y agrega: «Como Carlos es el único minero extranjero, quizás por eso puede que lo elijan para salir primero». Quispe junto a su familia y su pequeña hija de un año y cinco meses, esperan todos los días bajo un toldo instalado en el campamento Esperanza: «Estoy con alegría, porque Carlos siempre se mostró valiente cuando lo vi, y estoy muy orgullosa. Él es un hombre fuerte y lo he visto muy tranquilo. Sobre la visita del presidente boliviano Evo Morales a la mina San José, Verónica Quispe agrega: «Me sentiría muy contenta de contar con su apoyo».
El último en salir será Luis Urzúa, el líder de los «33». Su hijo, del mismo nombre, señaló que todavía no le dicen nada sobre el orden de salida. «Lo único que espero es que todos salgan bien. Aunque dicen que el capitán es el último que abandona el barco», indicó.
Ayer en la tarde los familiares fueron notificados de la lista de los tres familiares que los mineros quieren ver cuando estén en el campamento médico.
Atención
El ministro de Salud, Jaime Mañalich, explicó que los mineros podrían eventualmente rechazar la atención médica, «pero no nos parece apropiado, porque estos hombres han estado expuestos a excesivo trabajo, temperatura y humedad durante un periodo muy prolongado. Hay preguntas médicas que hacerse».
Fuente/El Mercurio