(La Tercera) Fue toda una ceremonia. Uno a uno fueron llamados 33 familiares del mismo número de trabajadores atrapados en la mina San José para que recibieran un cheque por $ 676.000, donado por el sindicato de Minera Escondida.
Las cerca de 60 personas reunidas ayer en el comedor del Campamento Esperanza, aplaudían cada vez que uno de los parientes se levantaba a recibir el aporte, que se suma a los $ 5 millones que dio (en cheques nominativos a cada minero) el empresario Leonardo Farkas y a otros aportes recibidos estos días. El total bordea los $ 8 millones.
Los familiares ven estos ingresos como un hecho favorable, pero el tema preocupa al grupo de rescate mandatado por el gobierno. Este equipo se prepara para iniciar la próxima semana un plan de capacitación para los mineros atrapados, que incluirá el manejo financiero de los aportes.
El curso, cuentan fuentes de gobierno, incluiría consejos sobre ahorro e inversiones, de mayor o menor confiabilidad.
El jefe del equipo médico, Jorge Díaz, dijo ayer que «en el plan que tenemos diseñado está considerado este tema de la administración de recursos. Es uno de los temas que queremos tocar, claramente, dentro del plan de capacitación».
Añadió que el plan considera también asesorarlos respecto de las ofertas televisivas que, prevén en el gobierno, podrían recibir tras volver a la superficie, para los cual ya se cuenta con tres planes con sus respectivas máquinas perforadoras.
Los familiares de los mineros ayer reaccionaron de diferentes maneras a este plan. Juan Sánchez es el hermano mayor de Jimmy Sánchez (19), el menor de los mineros atrapados y valoró la iniciativa. «Lo encuentro bueno porque mi hermano es el más chico y yo creo que no va a saber qué hacer. Yo mismo le he dicho que sepa guardar la plata, que se compre una casa».
Distinta fue la reacción de Lucy Sepúlveda, hermana de Mario Sepúlveda (40). «Ellos (el gobierno) no tienen por qué meterse en cosas que no les corresponden (…). Lo único que debería interesarles es sacarlos de donde están».
Nasa entrega informe
«Las primeras 24 a 48 horas son las más críticas luego de salir», dijo ayer el sicólogo de la Nasa, Albert Holland, respecto del operativo de rescate que se prepara para los 33 trabajadores atrapados. Por ello recomendó «no abrumar a los mineros con mucha exposición» y que «gradualmente» se los exponga al contacto con terceros.
Esta es una de las conclusiones arrojadas ayer por los cuatro expertos de la Nasa que llegaron el miércoles a la mina San José, a través de la Agencia Chilena del Espacio, para asesorar a los equipos locales.
El médico James Duncan, jefe del grupo, sostuvo que también asesorarán a los rescatistas nacionales en la etapa inmediatamente previa a la extracción: el diseño de la cápsula que los llevara a la superficie, que deberá contar con equipos de oxigenación y considerar eventos médicos.
Duncan también recomendó a los equipos nacionales que, mientras los mineros estén bajo tierra, se regule su ciclo de día y noche. Para ellos plantearon distinguir «un área común que esté siempre iluminada, luego una segunda área que esté siempre oscura para dormir. Y también una tercera área de trabajo», donde este tema se deberá resolver técnicamente, ya que hay tres grupos de trabajos de 11 hombres, que operan sucesivamente. También propusieron aportar más vitamina D.
Si bien los expertos afirmaron que no pueden descartarse episodios de crisis bajo tierra, plantearon que mantener una estructura organizada y con líderes actúa como prevención para ello.
Respecto de las labores de rescate, el ingeniero jefe André Sougarret dijo ayer que para Fiestas Patrias esté operando el denominado Plan C, es decir, la máquina de Enap que deberá perforar 598 metros hacia la rampa sobre el taller de la mina. Cuando ésta entre en operación, habrá una competencia entre tres máquinas por el rescate de los mineros.
Fuente / La Tercera