(La Estrella de Iquique) Quien fuera uno de los pioneros en los yacimientos de Quebrada Blanca y Doña Inés, ahora Collahuasi, el geólogo estadounidense John Hunt explica la difícil vida en la pampa, cuando estos exitosos yacimientos eran sólo prospectos mineros y su rol dentro de la exploración de tales proyectos.
Llegó a Chile en 1957 en un barco proveniente de Nueva York, y con destino a la Tercera Región, donde trabajó en la mina Anaconda en tiempos en que el mineral de El Salvador estaba recién construyéndose, lugar donde estuvo durante 7 años.
Ahí desarrolló investigación geológica con excelentes resultados, los que hasta ahora son utilizados por la minería moderna.
En un momento crítico de Chile, en 1973, renuncia a Anaconda y vuelve a Estados Unidos para trabajar en investigación en California, pero ya en 1975 bajo el gobierno militar, lo invitan a Chile para iniciar las investigaciones junto a otros dos geólogos en Quebrada Blanca y Doña Inés, esta última bautizada por el propio Hunt en honor a la mujer de Pedro de Valdivia.
Hunt cuenta que en esos años, el proyecto representaba la tercera inversión extranjera hecha en el país. «Hice un informe positivo del proyecto que me presentaron y llegué a nuevamente a Chile en 1976 para tomar control del mapeo y sondaje de Doña Inés», comentó.
Yacimientos
Explica además que era un trabajo complicado porque eran dos yacimientos distintos, cercanos y pertenecientes a compañías distintas, «donde entre 1977 y 1979 se negoció para trabajar en paralelo con ambos distritos».
En el trabajo de sondaje se dieron cuenta que la mina tenía un potencial más grande del que sabían, donde en 5 años se excavó hasta los 10 mil metros, un proceso mucho más lento que en la actualidad donde se encontró mineral de muy buena ley en Rosario.
Falcon Brick, la filial minera de Superior Oil, compañía petrolera que financiaba el proyecto vendió a Shell y Chevron por no tener interés en la minería de cobre.
Una vez reiniciados los sondajes se dio con el yacimiento de Ujina, lo que resultó en el año 1994, que la compañía minera Doña Inés de Collahuasi comenzará la etapa de desarrollo y construcción de sus faenas.
El trabajo de John Hunt, se inició desde la nada y fue una dura tarea para él y para su familia que estuvo 5 años viviendo en el desierto en un improvisado campamento, que con el tiempo fue tomando más forma.
«Mi hijo venía durante sus vacaciones y algo anecdótico fue que en la exploración del primer pozo él era operario de la perforadora».
Fuente / La Estrella de Iquique