(La Segunda) La Comisión Investigadora sobre Seguridad Minera de la Cámara Baja, había citado para este martes a los propietarios de la mina San José, Alejandro Bohn y Marcelo Kemeny, en el marco de las indagaciones por el derrumbe que mantiene a 33 trabajadores atrapados en el mencionado yacimiento.
Sin embargo, el abogado de los empresarios, Hernan Tuane, envió una excusa a dicha instancia, para que se postergara la reunión, debido a que “los dueños habrían sido citados por el fiscal regional de Atacama, Héctor Mella, para ese mismo día».
Así lo explicó el presidente de la nombrada Comisión, el diputado UDI Alejandro García Huidobro, quien aseveró que “esta situación no me cuadra, porque el secretario de la comisión llamó al fiscal y le dijo que no citó a los dueños de la mina san José para el martes, justamente porque tenían que participar en esta instancia parlamentaria».
No obstante, en el documento enviado por el jurista, se expresaba que “en consideración a los acontecimientos ligados al afortunado rescate de los mineros atrapados, ocurridos el día de ayer», sus representados se encuentran “abocados a diversas coordinaciones de urgencia», lo que obliga a solicitar “una nueva fecha a la mas pronta conveniencia de la Comisión».
Debido a lo anterior, el gremialista detalló que las excusas, sumadas a la imposibilidad de la Comisión de obligar a las personas a asistir a sus sesiones, hizo que se les diera una nueva fecha.
Al respecto, manifestó que “la situación es compleja y he resuelto invitarlos para el día miércoles, porque quiero tomar las palabras que ellos expresaron, sobre que estaban disponibles para la investigación que se iba a realizar».
A lo anterior, agregó que “la Comisión seguirá trabajando hasta las últimas consecuencias” y por este motivo, este lunes se trasladó a la mina San José, en compañía del senador Jaime Orpis (UDI), presidente de la comisión de minería de la Cámara Alta, para reunirse con los familiares de los trabajadores y recabar antecedentes que sirvan en la investigación de esta tragedia.
Fuente / La Segunda