(Diario Financiero) “Me he autoimpuesto casi una utopía, pero así avanzan las cosas”. De esta forma explica el ministro de Defensa, Francisco Vidal, el desafío que se trazó para sacar del Congreso, antes del 11 de marzo de 2010 -cuando concluye el mandato de la presidenta Michelle Bachelet- el proyecto de ley que modifica el sistema de financiamiento de las Fuerzas Armadas.
Claro que para lograr dicho objetivo, y tras conversar largamente con los diputados de la comisión de Defensa donde actualmente está la iniciativa, el titular de Defensa dice que primero deberá introducir indicaciones que conversará en los próximos días con la Presidenta. Si estas son visadas, añade, existe una alta posibilidad de alcanzar su nueva meta.
– En septiembre ingresó a tramitación el proyecto que deroga la Ley del Cobre. ¿Cuánto se logró avanzar?
– La Presidenta tenía el compromiso de presentar el proyecto a tramitación y se logró. Se está trabajando en la comisión de Defensa de la Cámara de Diputados. Allí percibí que son una ventaja la idea del presupuesto plurianual y la creación del Fondo de Contingencia. Pero mi experiencia con los trece parlamentarios de la comisión fue que ellos encontraron que el proyecto era insuficiente. Mi responsabilidad como ministro es avanzar en la ley y si hubiera dejado la iniciativa tal como está, los trece parlamentarios habrían rechazado la idea de legislar.
– ¿Qué no les gustó?
– Hay dos temas que recogí como indicaciones, y que tengo que conversar con la presidenta, para incorporarlos antes del 11 de marzo. Primero, los diputados quieren una plurianualidad efectiva que contemple un marco de cuatro años. ¿La razón? Según los parlamentarios un sistema de defensa para la compra de sistemas de armas requiere un horizonte de tiempo para la negociación. Por ejemplo, si digo que voy a pasar US$ 200 millones en cuatro años, la institución hace su plan -con contratos de por medio- para gastarlos. Ahora, entre el día A de la decisión y el día Z, cuando tienes el material, pasan dos o tres años. Entonces, la primera observación que me hicieron es que no debería haber duda alguna que el presupuesto es cuatri-anual y no modificable en el transcurso.
– ¿Y la segunda observación?
– Tiene que ver con el Fondo de Contingencia. Los trece parlamentarios me dijeron que no se utilizara para enfrentar catástrofes nacionales. Por ejemplo, lo que ocurrió en Chaitén o el terremoto en Tocopilla. La idea es que sea un Fondo de Contingencia de las Fuerzas Armadas. Los diputados me propusieron dos cosas: que el fondo -y bastarían sólo los intereses- financie nuestras crecientes operaciones de paz. Por ejemplo, los 500 hombres que están en Haití. Y me pidieron sacar el tema de las catástrofes naturales. Esas son las dos observaciones centrales.
Las condiciones
– ¿Existe voluntad del gobierno para recoger esos cambios?
– Muy simple. Si no los recojo y no sigo el debate en este segundo nivel, no hay ley reservada.
– ¿Será rechazada?
– De hecho, el presidente de la Comisión (Iván Paredes del PS) me preguntó si quería que se votara el proyecto. Yo le dije que prefería que no se vote, porque me quedaba claro que había 13 votos por rechazar la idea de legislar. Mi obligación como ministro es sacar la ley y no tirarme contra una muralla. Además, en esa reunión estaba el Director y Subdirector de Presupuestos, Alberto Arenas y Sergio Granados. Ellos se dieron cuenta, porque la ley la elaboramos entre los ministerios de Defensa y Hacienda.
– ¿La presidenta aceptará estos cambios?
– La presidenta tiene la voluntad. Ya cumplió lo prometido, que es enviar la ley. Es natural que cualquier ley que envías al parlamento en el debate se vaya ajustando. Aquí quizás lo nuevo, con todo lo que he visto de leyes, es que tengo la unanimidad de los diputados para mejorar estas dos dimensiones, valorando el proyecto.
– ¿Existe la posibilidad de alcanzar un acuerdo político con estos cambios?
– Exactamente. Yo le informe a la presidenta. Así que espero presentar las indicaciones en enero al ministerio de Hacienda y a la presidenta para decirle que con estos dos ajustes tengo la unanimidad de la comisión de Defensa. Dicho de otra manera, no es que yo sea ambicioso, pero si logramos hacer estas indicaciones, incluso podríamos tener una ley nueva de financiamiento de las Fuerzas Armadas antes del 11 de marzo.
– ¿Pero alcanzará a aprobar el proyecto de ley tan rápido?
– Sí, porque he conversado mucho con los diputados y también en la comisión de Defensa del Senado mientras tramitábamos la ley del Ministerio de Defensa. Además, mi experiencia, en este tema es que salvo excepciones muy dogmáticas -como le leí a Felipe Larraín, quien sostenía que el presupuesto tiene que ser anual- es que el 99% del Congreso es que el 99%, independiente de su posición política, aprueba estas ideas.
Discrepancias con Hacienda
– ¿Pero Hacienda también era partidario de un financiamiento anual?
– Pero, finalmente, nos pusimos de acuerdo por instrucción de la Presidenta, entre Andrés Velasco y Yo, para precisamente darle este carácter plurianual.
– Carácter que se intensificará ¿Hacienda lo apoyará ahora?
– Aquí lo que importa es lo que opina la presidenta, y a mi lo que más me importó de este debate de horas, es el conocimiento que tuvo Alberto Arenas y Sergio Granados sobre las observaciones. Tengo la impresión que le dejaron a Arenas este tema. Y desde que ingrese al gobierno cuando hay que conversar con otros ministerios se hace, pero la decisión final la toma en este caso, la presidenta de la República.
Fuente / Diario Financiero.