(El Mercurio) Según estimaciones de Morgan Stanley, entre US$ 1 billón (millón de millones) y US$ 3 billones administrados a nivel global se invertirán desde mercados desarrollados hacia emergentes, debido a que la crisis de 2008 y la alta deuda fiscal de los países desarrollados han reducido las expectativas de rentabilidad en esos países.
Y según los presidentes de las asociaciones de Fondos Mutuos y de Fondos de Inversión (Acafi), Andrés Lagos y Fernando Tisné, respectivamente, Chile está en condiciones para ser el centro desde donde se administren estos recursos en la región.
Sin embargo, advierten que es fundamental que se apruebe en el Congreso el proyecto de Ley Única de Fondos (LUF).
La iniciativa legal lleva diez meses en la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados y establece, entre otras medidas, la eliminación del impuesto de 35% y del IVA para aquellos fondos que inviertan, desde Chile, el 80% de sus activos en el extranjero.
Esto permitiría, agregan, competir con lugares como Luxemburgo, donde estos costos actualmente no existen.
«Si cobras más, pierdes competitividad», explica Lagos, quien además es gerente general de Banchile AGF.
Salida de recursos
En esa línea, ambos ejecutivos urgen a que se apruebe el proyecto antes del «Chile Day» que se realizará en Londres en septiembre de 2012, instancia donde podría promocionarse el país como polo para la administración de fondos de terceros.
«Chile está mejor que cualquier otro país del mundo en términos de crecimiento y de institucionalidad, pero Colombia y Brasil están avanzando en este tema. Si no se aprueba ahora, perderemos la oportunidad», alerta Lagos.
Mientras, Tisné -socio de Moneda Asset Management- advierte que la falta de competitividad se ha traducido en que las administradoras de fondos de inversión locales han comenzado a exportar sus equipos a países como Luxemburgo, lugares desde donde administran cerca del 10% de los recursos de la industria local.
A ello se suma la reciente liquidación en Santiago de dos fondos que tenían activos por US$ 100 millones para establecerlos en Luxemburgo, lo que también estaría siendo evaluado por otras compañías.
«Los administradores locales están tomando una oportunidad de manejar la inversión, que el país se está perdiendo», alerta.
Según ambos expertos, si se aprobara la ley, hacia el año 2020 la industria de fondos de inversión alcanzaría los US$ 25 mil millones en activos administrados -actualmente suma US$ 9.100 millones-, de los cuales 40% sería de inversionistas extranjeros (hoy prácticamente inexistentes).
En tanto, para los fondos mutuos, el patrimonio pasaría de US$ 37.185 millones a US$ 83 mil millones, de los cuales 21% sería aportado por extranjeros (hoy es el 3% del total). Este crecimiento además subiría la recaudación tributaria, dicen.
Fuente / El Mercurio