(La Tercera) El escenario de costos energéticos para las grandes empresas será bastante favorable en lo que resta de 2010 y estará muy lejos de los precios históricos que tuvieron que enfrentar en los últimos ejercicios. Expertos estiman que a fin de año los gastos eléctricos para las firmas caerán casi dos tercios respecto de lo que pagan hoy.
Un informe de la consultora Systep, ligada al experto Hugh Rudnick, estima una caída de 59% en los costos de energía. Según el reporte, los costos marginales -que reflejan lo que cuesta producir la electricidad- se ubicarían en US$ 55 por MWh (versus los US$ 135 actuales), niveles similares a los de inicio de 2007, y que son un 83% menor al peak alcanzado en marzo de 2008. El análisis fue realizado sobre la base de las últimas estimaciones del Centro Económico de Despacho de Carga del Sistema Interconectado Central (Cdec-SIC), entidad que coordina la operación del sistema eléctrico y que está integrado, entre otros, por las empresas generadoras.
La caída considera condiciones hidrológicas promedio. En un escenario más lluvioso, la baja será mayor: 67%, con costos de US$ 44 previstos para diciembre próximo. Pero si el año es seco, los precios rondarán los US$ 86 por MWh, con una baja de 36%.
A qué responde la baja
Tres factores gatillarán la caída de los costos energéticos. Uno de ellos es el incremento de la oferta de energía. El informe de Systep indica que entre abril de 2010 y enero de 2011 se espera la incorporación de 1.484 MW de potencia. «La mayor parte de la nueva oferta es en base a generación hidroeléctrica y a carbón, que son más eficientes y menos costosas», dice María Isabel González, ex secretaria ejecutiva de la Comisión Nacional de Energía (CNE). El comportamiento de la demanda es otra variable que jugará a favor. «Este año la demanda crecerá muy poco, lo que generará holguras importantes en el sistema eléctrico», agrega.
El mayor aporte que está haciendo el gas natural licuado (GNL) al parque generador también tendrá un impacto positivo en precios. «El GNL ayuda a bajar los costos, porque si bien no está llegando a precios muy bajos, reemplaza la generación con diésel, que es un combustible un poco más caro», indica Sebastián Bernstein, socio de Synex. «Hasta fines de año tendremos precios bajos, que deberían tender a subir a comienzos de 2011», añade.
Efecto en empresas y hogares
Las mayores beneficiadas serán las empresas. «Una parte importante de los contratos de los grandes clientes están indexados a los costos marginales y una baja les impactará directamente en su estructura de costos», dice González. Para los hogares, el impacto es más incierto, porque este año empezaron a regir los precios licitados de suministro. «Debiera tener un leve impacto, difícil de cuantificar ahora, porque es uno de los factores que se considera en el cálculo del precio de nudo promedio», dice Vivianne Blanlot, ex secretaria ejecutiva de la CNE.
Fuente / La Tercera.