(Universidad Católica del Norte) El futuro de la desalación del agua de mar para la industria minera y las variables que deberá enfrentar esta tecnología, además de las técnicas de estudio en la formación de biofouling en las plantas desaladoras, fueron los temas expuestos por los profesionales del Centro de Investigación Tecnológica del Agua en el Desierto (Ceitsaza) de la Universidad Católica del Norte (UCN) en la tercera versión del Seminario Internacional de Desalación, realizado en Antofagasta.
El evento, organizado por la Asociación Latinoamericana de Desalación y Reúso del agua (Aladyr), contó con la participación de más de 40 expositores provenientes de EE.UU., Australia, España y Alemania, entre otros; quienes, a través de diferentes temáticas, contaron los últimos avances en materia de desalación y las experiencias registradas en países con mayor desarrollo en la materia.
El director del Ceitsaza, Dr. Leonardo Romero, basó su exposición en el avance alcanzado por la desalación en los últimos años y en cómo esto ha sido incorporado en la industria minera nacional, que enfrenta la problemática de la escasez hídrica en estos momentos, lo que se verá acentuado en pocos años más.
Al respecto, el experto señala que “es la alternativa que está, ya que agua dulce no tenemos en la Región de Antofagasta, por lo que la industria tiene dos alternativas: usar agua desalinizada o de forma directa, lo que implica problemas de corrosión”.
Agregó que “actualmente todas las plantas pequeñas del borde costero usan agua de mar, el problema es para las faenas que están a tres mil metros de altura, por lo que la impulsión del agua, ya sea desalinizada o no, es de un costo alto”, explicó Romero.
Según detalla el experto, transportar agua desalinizada a las faenas mineras en altura podría hasta quintuplicar el costo de desalinizarlas, “pero es una imposición natural que nos impone la zona”, por lo que la industria en algún minuto tendrá que asumirlo en su totalidad, ya que si bien ninguna faena se ha paralizado por escasez de agua, a futuro los proyectos nuevos se verán enfrentados al problema”.
PROBLEMÁTICAS
Francisco Remonsellez, académico del Ceitsaza, expuso en la primera jornada del seminario el tema Desarrollo de técnicas moleculares para el monitoreo y control de biofouling en membranas de plantas de osmosis reversa, donde planteó una alternativa al principal problema que enfrentan las plantas desaladoras.
“Actualmente, la formación de biofouling o biopelícula es el principal problema de las plantas desaladoras; en este aspecto, el proyecto en el que estamos trabajando se basa en monitorear y controlar esta biopelícula en membranas de osmosis reversa, enfocando el trabajo en una primera instancia en la planta desaladora de San Pedro de Atacama”, explicó.
El profesional añadió que el monitoreo se realizará en los aspectos operacional, físico-químico y biológico, el que dijo podría tratar de mejorar la eficiencia de los procesos de desalación en la planta de San Pedro de Atacama”.
El biofouling o biopelícula es la acumulación de suciedad en las membranas durante el proceso de desalación, lo que genera varios problemas operacionales, como por ejemplo que se tendría que aplicar mayor presión a los sistemas, la eficiencia va a disminuir, y se generaría un recambio de filtros con mayor periodicidad, lo que produce un aumento en los costos de operación del sistema.
“La idea de este proyecto es tratar de apoyar a que plantas de desalación en comunidades rurales, que no tienen todas las facilidades de hacer un monitoreo a costos muy altos, puedan contar con ellos y optimizar sus procesos, solucionando el problema de recurso hídrico que tienen”, afirmó Francisco Remonsellez.
Fuente / Universidad Católica del Norte