En el encuentro «De los Recursos al Empleo: El Valor de los Minerales para América Latina«, organizado por el Grupo Banco Mundial y Fundación Chile, se abordó el proceso de avance y desafíos vinculados con la metalurgia, la competitividad industrial y las cadenas de valor asociadas a la minería.
En la instancia, el director ejecutivo del Centro de Estudios del Cobre y la Minería (Cesco), Jorge Cantallopts, afirmó que para avanzar en la cadena de valor minera, es fundamental priorizar el desarrollo del capital humano, el cual es considerado la base esencial de la industria. Aunque Chile posee profesionales de clase mundial, el experto advirtió que «lo esencial es tener capital humano para poder avanzar en la cadena de valor«, asegurando que, a pesar del prestigio del país, «tenemos un desafío» para capitalizar ese potencial en la industrialización.
Por otro lado, Catallopts puntualizó que el sector de las fundiciones enfrenta una realidad de alta competitividad y márgenes estrechos, donde el riesgo del negocio ha aumentado significativamente. Según lo evaluado, «hoy día el negocio de las fundiciones tiene menos rentabilidad y tiene más riesgo», lo que obliga a elevar el análisis de insumos estratégicos, ya que «hablamos mucho y hacemos listas de minerales críticos, pero no hacemos tantas listas de insumos críticos para la industria minera».
Por su parte, Sven Renner, gerente del Programa Fondo EGPS del Grupo Banco Mundial, expuso acerca de la innovación y el desarrollo de tecnologías propias dentro de las empresas mineras, las cuales representan un pilar estratégico que trasciende la simple extracción, configurando un potencial enorme para la diversificación económica. Según el experto, este enfoque permite generar soluciones que «nacieron en esa empresa», destacando que «ligada a esta industria hay un gran potencial y uno tiende a subestimar la importancia de eso«.
Por otro lado, el desarrollo industrial está profundamente interconectado, donde factores como la alta demanda energética y logística vinculan el crecimiento del sector con el progreso de otras áreas de la economía nacional. Al analizar la viabilidad de nuevas industrias de refinación o fundición, es necesario observar el cuadro completo, declararon los panelistas.
Willy Kracht, director del Centro de Energía de la Universidad de Chile, en tanto, advirtió que la industria minera enfrenta un desafío crítico en cuanto a su capacidad técnica, ya que actualmente existe una carencia de relevo generacional en áreas fundamentales como la fundición. Al respecto, el experto dijo que «quedan los viejos referentes de la metalurgia, en particular la la fundición, pero no tenemos hoy una una capacidad, un recambio generacional», proceso que es indispensable para abordar los retos de competitividad del sector.
Asimismo, la implementación de tecnologías propias y el escalamiento desde proyectos piloto hacia operaciones comerciales representan barreras que deben superarse con urgencia para aprovechar las oportunidades existentes. El expositor subrayó que, aunque existen los espacios para mejorar los procesos mineros metalúrgicos, «lamentablemente todavía estamos en deuda en ser capaces de escalar desde el piloto hasta la operación comercial«, por lo que resulta prioritario construir estas capacidades técnicas para no limitar el potencial de desarrollo de la industria.
Finalmente, Carolina Vásquez, gerenta general de la Sociedad Nacional de Minería (Sonami), reflexionó que existe una incertidumbre sobre si las nuevas generaciones de profesionales tienen la disposición para enfrentar las responsabilidades que conlleva la gestión minera actual. Se enfatiza la necesidad de una reflexión profunda, cuestionando si los estudiantes y graduados realmente «quieren tomar esta responsabilidad» y los desafíos del sector, especialmente ante un contexto donde, según lo expresado, «el mundo es muy cambiante hoy» y la realidad laboral difiere drásticamente de lo aprendido durante la formación académica.