Escondida y su Fundación invitaron a escolares atacameños a conocer el mar

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(MCH) Una experiencia inolvidable en materia de integración al medio vivieron escolares atacameños, los que en Antofagasta, invitados por Minera Escondida y su Fundación, pudieron disfrutar de uno de sus grandes sueños: conocer el mar.

Provenientes de localidades extremas de la comuna de San Pedro de Atacama como Talabre, Toconao, Peine, Solor, Socaire y Río Grande, entre otros asentamientos, niños y niñas disfrutaron de la cálida arena del Balneario Municipal, para luego zambullirse en las aguas y experimentar la sensación del mar.

La delegación, de 86 personas, estuvo compuesta en su gran mayoría por estudiantes, los que viajaron hasta Antofagasta por dos días acompañado de algunos profesores y varios con sus padres, los que también aprovecharon la oportunidad de disfrutar el paseo por la playa, recorrer la ciudad, conocer el mall y participar de una de las tres Fiestas de Navidad que organizó Minera Escondida para la comunidad, donde intervinieron diversas entidades sociales, indígenas y educacionales de la región.

El jefe de Asuntos Externos de Minera Escondida, Alejandro Villegas, destacó que este viaje por dos días, donde la delegación también disfrutó de las comodidades del recién abierto Hotel Terrado de Antofagasta, “es fruto del permanente trabajo de integración que realiza la compañía y su Fundación con las comunidades indígenas, donde junto con desarrollar proyectos educacionales, de emprendimiento y en apoyo a la comunidad, también se premia al esfuerzo, la constancia y buen rendimiento escolar de los niños”.

Una de las docentes a cargo del grupo, la profesora Carolina Manzano, la que ejerce en la escuela de Toconao, manifestó que “para la gran mayoría de los niños esta es una experiencia inolvidable, ya que muchos no conocían Antofagasta ni el mar. Por ende, este viaje organizado por Escondida y su Fundación, permite abrir nuevos mundos y es un gran estímulo para que los escolares se vayan superando”.

Precisamente, la estudiante atacameña Caty Soza, del Primer Año Básico de la Escuela de Talabre, por primera vez disfrutada de la arena y el mar. Manifestó que “no me imaginaba que el mar era tan grande ni su agua tan fría, pero realmente es lindo. También me ha gustado ver los barcos, la fiesta de Navidad y las calles grandes que tiene la ciudad”.

En tanto, la pobladora Patricia Zuleta, de la comunidad de Solor, acompañó a sus dos hijos, Patricio y Dániza Gutiérrez, los que también nunca habían visto el mar. “Para nosotros como familia, es un recuerdo lindo e importante, ya que ninguno de nosotros nunca había venido a la playa. Ha sido una muy grata experiencia y nos atendieron súper bien”, concluyó.

Fuente / MCH.

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