«Esa mina no debió reabrir nunca» por sus problemas de seguridad geológica

Inusuales fracturas de rocas provocaban accidentes con consecuencias desde mutilaciones hasta decesos. Once meses después de la clausura, Sernageomin autorizó "reapertura total" tras "aprobar" proyecto de la minera.

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(El Mercurio) «Esa mina no debió haber reabierto nunca», dice tajante Anton Hraste, ex director regional del Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) en Atacama, cargo desde el que ordenó dos veces el cierre del yacimiento, temporal primero, en 2006, y definitivo en 2007.

Ingeniero Civil en Minas e Ingeniero en Prevención de Riesgos, Hraste explica que el gerente de la mina, Alejandro Bohn; el director de Sernageomin, Alejandro Vío, y el jefe del Departamento Nacional de Seguridad de ese servicio, Santiago Pinilla, «deben responder por qué se reabrió, porque no se debió haber reabierto nunca. Ellos tomaron la decisión».

Hraste, quien ya no está en Sernageomin, relata que las minas San José y San Antonio, casi en la misma veta y del mismo dueño, tienen larga y compleja historia de accidentes con heridos, mutilaciones y decesos.

En 2006, luego de un accidente en la mina San José, se ordenó el cierre temporal de ésta. Para reabrir se pusieron condiciones que la empresa cumplió. Pero en enero de 2007 un nuevo accidente costó la vida a Manuel Villagrán, y el peritaje especializado en mecánica de suelos concluyó que se trató de una «explosión de roca».

Con ese antecedente, Hraste ordenó el cierre definitivo, y afirma que «mientras estuve en el cargo no permití que se abriera. Cuando hay explosión de roca las cosas cambian radicalmente (…) Es algo no controlable».

La explosión fue en la rampa de acceso, a unos 500 metros de profundidad y «todo el que entre y salga está expuesto». Lo describe como «algo que no se puede prever», y dice que «saltan esquirlas, proyecta trozos en distintas direcciones».

Autorizó un rescate de maquinaria, «todo muy rápido, y pensamos que nunca más nadie iba a entrar a esa mina».
Hraste dejó el cargo el 30 de junio de 2007, y el 30 de mayo de 2008 el Sernageomin, en oficio firmado por Patricio Leiva, subdirector (s), autorizó la «reapertura total de la mina San José», tras revisar y aprobar los proyectos de ventilación y eléctrico y el estudio geomecánico con sistemas de fortificación y monitoreo geotécnico. Y además puso otras condiciones, que nunca se cumplieron, según el secretario del sindicato, Javier Castillo. «Si se hubiesen cumplido, nuestros compañeros tendrían una vía de escape (…) pero nunca la tuvieron, por eso están encerrados en la mina».

Exigencias con que se autorizó reapertura en 2008

Ventilación

«Debido a que la solución de ventilación es impelente por el troncal principal y el aire viciado sale por un tramo importante de la rampa de ingreso de personal, se debe establecer durante la ventilación de las tronaduras de producción el no ingreso de personal a la mina».

Puertas

«Las puertas que separan en algunos sectores de la rampa la entrada y la salida del aire deben ser dobles, para evitar el cortocircuito del sistema».

Vía de escape

«Deben cumplir con la misión de ser una vía de escape para el personal, por eso en el menor plazo, en caso que no se haya hecho ya, debe escalerarse con descansos cada 5 metros, con material que no produzca una gran obstrucción al paso del aire».

Gobierno triplicará los recursos para Sernageomin

Una completa reestructuración al Servicio Nacional de Geología y Minería, Sernageomin, anunció ayer el Presidente Sebastián Piñera antes de partir rumbo a la mina San José.

«Hemos podido constatar que la seguridad de los trabajadores no está asegurada como debiera», enfatizó el Mandatario.

Ya en la tarde y desde las faenas de San José, el Jefe de Estado detalló a los familiares que el Gobierno triplicará los recursos para la entidad

La idea central de la iniciativa es poder ampliar la cantidad de fiscalizadores que tiene la institución. Actualmente, en la Región de Atacama hay sólo dos funcionarios que cumplen esta tarea, y, según afirma el senador Baldo Prokurica (RN), son 600 las faenas mineras que analizar. Por ello, habría retrasos de dos años en las inspecciones.

Consultado sobre más detalles del proyecto, el ministro de Minería, Laurence Golborne, declinó referirse al tema.

Fuente / El Mercurio

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