Encierro ya comienza a generar los primeros roces entre mineros y rescatistas

Médicos explican que situación es parte de la ansiedad lógica que surge en el grupo que lleva más de un mes atrapado.

COMPARTIR

(El Mercurio) La vida al interior del pique no ha sido fácil. Roces, intercambios de opinión y reclamos se han revelado en los últimos días. Los mineros piden más información, han criticado el manejo de las cartas y quieren cigarros, vinos y empanadas.

Pese a que esto último ya fue descartado por el equipo médico, la mayoría de las solicitudes están en vías de solucionarse.

Se comenzó a enviar diarios y revistas para suplir la falta de información que alegaban. Según el equipo médico, los mineros están expectantes por conocer qué ocurre en superficie y cuál es el impacto noticioso que produjo el derrumbe.

La compleja situación de encierro y angustia que a veces se produce en parte de los 33, incluso ha llevado a medios internacionales como Time a informar que los mineros están al borde de la huelga, cansados de las restricciones del equipo de rescate. El doctor Jorge Díaz, que encabeza el equipo médico, sostiene que lo importante es que los mineros estén ocupados y desarrollando sus roles para evitar roces.

Las familias, por su parte, también dicen que las quejas de los mineros están dentro de lo esperable. «Son por cosas mínimas, como la comida, pero están muy agradecidos del esfuerzo que se está realizando para sacarlos», dice Lilian Martínez, esposa de Mario Gómez.

El comentario de anoche tras ver un nuevo video de los mineros, era que se veían bien. En 29 minutos el grupo relató cómo se han organizado en el pique y cuál es su rutina.

Mario Sepúlveda, el «conductor» de los videos, sentenció que «es hora de que aprendamos una lección, que el mundo se una, que el mundo deje de ser cruel, porque con esto que hemos vivido, nos demos cuenta que hay un Dios que existe».

Los mineros desean seguir explotando otros 59 yacimientos
No quieren quedar cesantes y menos perder sus años de servicio. Por ello, varios trabajadores de la mina San José, que promedian cinco años antigüedad, dicen estar dispuestos a seguir explotando otros yacimientos de la minera San Esteban.

La empresa cuenta, según Sernageomin, con 59 concesiones mineras, donde además de San José figuran la mina Sahara, Bellavista y La Dormida, entre otras. El operario Jorge Pizarro cuenta que tiene «18 años en la empresa. Si renuncio pierdo la indemnización por años de servicio, así que sólo queda seguir o que me finiquiten». Su compañero, Rodrigo Castillo, agrega que «si la empresa sigue explotando otras minas, tenemos que seguir trabajando».

De hecho, minas aledañas a San José, como Claudia o Barbarita, poseen reservas de mineral «porque pertenecen a la misma veta de San José, y son vírgenes», dice el ingeniero Rodrigo Álvarez.

Fuente / El Mercurio

Revista Digital

Lo último del mes

Lo más leído

Temas Relacionados

Revista Digital