(El Mercurio).- A contar de hoy comienza a regir la nueva política comercial que la Enap busca establecer con las distribuidoras que operan en el país, como Copec, Petrobras o Terpel, entre otras. Precisamente, con esta última empresa, la estatal cerró el primero de los contratos enmarcados en la nueva estructura de ventas que impulsa la estatal.
La empresa busca cerrar contratos anuales con los distribuidores, de manera de obtener beneficios derivados de una planificación anticipada en la logística y transporte para la importación de crudo y otros productos y así evitar efectos de situaciones inesperadas, como en 2008, cuando la estatal efectuó grandes compras de diésel a precios altos, que luego debió liquidar en valores más bajos, de la mano de la caída de la cotización del crudo, generando parte de los US$ 1.000 millones en pérdidas durante ese ejercicio. Estos «ahorros» serán compartidos con las distribuidoras y traspasados en forma de descuento.
Pero pese a que la Enap busca anticipar las compras, los contratos también consideran la posibilidad de que las empresas puedan recalcular parte de sus pedidos en forma semestral, trimestral o mensual.
Primera firma
Aunque la estatal ha trabajado gran parte del año en la nueva estructura, ayer se firmó el primer contrato, en negociaciones que se extendieron más allá de lo previsto. Sin embargo, el gerente general de la compañía, Rodrigo Azócar, durante la firma del convenio con Terpel, afirmó que el resto de los acuerdos con las empresas podrían sellarse «entre hoy y mañana».
Las empresas que no suscriban contratos deberán comprar sus productos a precios que no contemplan los premios, es decir, a valores que reflejarán los mayores costos en los que debe incurrir la estatal para satisfacer esta demanda.»Los incentivos para obtener estos ahorros y menores precios son suficientemente poderosos para que se firmen los contratos», explicó Azócar confiado en que los acuerdos se cerrarán en breve.
Álvaro Restrepo, gerente general de Terpel, en tanto, detalló que la distribuidora incluirá el 100% de su demanda estimada para 2010 bajo la nueva modalidad de contratos de la Enap. En cuanto al efecto de la nueva modalidad sobre los clientes finales destacó que las eléctricas deberán hacer una programación en sus consumos. De lo contrario no tendrán derecho al traspaso de las mejores condiciones de precio a los que pueden optar con la planificación.
10% es la cuota aproximada que posee Terpel en el mercado de la distribución de combustibles en Chile.
76,7% fue la participación de mercado de la Enap en la provisión de combustibles derivados del petróleo a nivel local, lo que corresponde a más de 15 mil millones de m3 de productos como gasolina, diésel y parafina, entre otros.
Clientes complejos
El segmento que se avizora como el más complejo ante la nueva estructura comercial que estableció la Enap es el de las eléctricas. Estas firmas, en general, poseen un respaldo de combustible que no sobrepasa las 48 horas. Y dado que su necesidad de entrar en operación es inmediata -una vez que son requeridas por el operador del sistema eléctrico- la planificación podría ser más compleja. Actualmente el parque generador que usa diésel posee los mayores costos del sistema eléctrico, ubicándose, de acuerdo con datos de Electroconsultores, 20% por sobre el valor de las unidades que utilizan GNL para la generación eléctrica.
Fuente / El Mercurio