Un importante paso para impulsar el desarrollo y la formalización de la pequeña minería en la Región de Magallanes y Antártica Chilena representa el convenio de colaboración suscrito entre la Universidad de Magallanes (UMAG) y la Empresa Nacional de Minería (Enami), que permitirá articular capacidades académicas, técnicas y productivas en torno, especialmente, al potencial del oro fluvial presente en el territorio.
La firma del acuerdo marca, además, el retorno de Enami a Magallanes, institución que busca retomar su vinculación con los pequeños productores mineros de la región y contribuir a que esta actividad pueda desarrollarse bajo condiciones de mayor formalidad, seguridad y transparencia.
El gerente (i) de Fomento y Minería de Enami, Yerko González, destacó la importancia de este nuevo vínculo y sostuvo que «para Enami es un hito muy importante volver a Magallanes y, al mismo tiempo, firmar este convenio». Explicó que la iniciativa responde a uno de los principales desafíos que actualmente enfrenta la estatal: incorporar nuevos mineros, aumentar la producción y fortalecer los procesos de comercialización y procesamiento, poniendo especial atención en la pequeña minería artesanal.
«Esta iniciativa calza de forma perfecta para tratar de buscar la regularización de mineros artesanales acá en la zona de Magallanes», dijo González, quien además enfatizó que el propósito es acompañar a los productores a lo largo de toda la cadena del negocio minero, desde la extracción en el yacimiento hasta la comercialización.
A ello se suma el interés de Enami por acercar a la región mecanismos de comercialización formal del oro. Según explicó González, la empresa busca establecer inicialmente su presencia en Punta Arenas, facilitando un proceso de compra transparente, con tarifas justas y mecanismos que permitan determinar adecuadamente la ley del mineral extraído.
El aporte de la casa de estudios
Desde la Universidad de Magallanes, el rector José Maripani valoró el convenio como una oportunidad para contribuir desde la institución al desarrollo de un sector productivo que, a su juicio, mantiene importancia en el territorio. «Cuesta tomar conciencia de que el potencial minero de nuestra región sigue latente«, declaró el rector, luego de las conversaciones sostenidas con Enami y la Seremi de Minería.
Maripani precisó que uno de los principales desafíos es avanzar desde una actividad que, en algunos casos, se desarrolla de manera informal hacia una minería regularizada y con mayores capacidades técnicas, proceso en el cual la UMAG puede desempeñar un rol relevante.
En este sentido, destacó que «nosotros como universidad podemos contribuir con laboratorios, podemos contribuir en actividades de difusión, de formación, desarrollar capacidades para que efectivamente esta industria que hoy día está presente de manera informal se pueda formalizar».
El rector agregó que esta colaboración abre posibilidades para la formación de técnicos especializados, capaces de apoyar el desarrollo de la actividad minera y, eventualmente, generar nuevos emprendimientos asociados a esta industria.
El convenio entre la UMAG y la Enami buscará generar condiciones para que la pequeña minería pueda transformarse en una actividad formal, sustentable y con mayores oportunidades para las personas y familias que dependen de ella.