(Estrategia).- Negociación directa con las cuatro empresas que compraron las bases será el camino que seguirá Enacar para tratar de adjudicar los activos de la mina La Fortuna, perteneciente a la Carbonífera Victoria de Lebu (Carvile). Ello luego que fracasó la licitación pública donde la única empresa oferente fue South World Business, de propiedad del empresario Rodrigo Danús, quien ofreció $315 millones, mientras el precio de reserva estaba fijado en $900 millones.
Las otras compañías que compraron las bases fueron Isla Riesco, cuyos propietarios son las familias Angelini y Von Appen; Minera del Sur, y Comercial Catamutún (ex Cocar, que fuera liderada por el destacado empresario Efraín Friedmann). Su filial Ingesur está ubicada en la XII Región, Magallanes, cuyo yacimiento, una de las mayores reservas de carbón en Chile, les permite cumplir principalmente un contrato con la Empresa Eléctrica Guacolda de 450.000 toneladas anuales.
El presidente de Enacar, Mauricio Araneda, comentó que en la reunión de directorio de ayer, por unanimidad se acordó no llamar a una nueva licitación abierta, sino que “a partir de la próxima semana iniciar conversaciones directas para auscultar el interés con estas nuevas condiciones que se abrieron conocido el precio de reserva y la única oferta”.
Consultado por la posibilidad de reducir el precio mínimo para adjudicar los activos, indicó que “desde luego que el precio fijado de reserva tuvo validez para el proceso que terminó sin adjudicatarios. Por ahora las conversaciones son desde otros parámetros de precio reserva y condiciones económicas, para que se puedan hacer de estos activos presentando un plan minero”.
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