(Estrategias).- El proceso que debe calendarizar el directorio de la empresa estatal en enero, contemplará una nueva evaluación del precio mínimo de reserva que estaba fijado en $900 millones.
El directorio de la Empresa Nacional del Carbón (Enacar) acordó llamar a una nueva licitación pública para tratar de adjudicar los activos de la mina La Fortuna, perteneciente a la Carbonífera Victoria de Lebu (Carvile). Ello, luego de que fracasara la primera licitación y se revirtiera la intención de realizar un sistema de negociación directa con las empresas que estuvieron interesadas y compraron las bases del primer proceso.
El presidente del directorio de la empresa minera, Mauricio Araneda, afirmó a ESTRATEGIA que “posterior a los anuncios de la fallida primera licitación y frente a la comunicación pública de que íbamos a abrir un proceso de conversaciones acotado con posibles interesados, ha habido otros interesados que nos han hecho llegar su voluntad e interés de participar en esta segunda fase”.
Indicó que se trata de nuevos actores que prefirió no identificar. Estos se sumarían, eventualmente, a la única empresa que fue oferente South World Business, de propiedad del empresario Rodrigo Danús, quien ofreció $315 millones, pero que no se adjudicó el yacimiento porque el precio mínimo de reserva estaba fijado en $900 millones. Lo anterior, junto a las otras compañías que compraron las bases pero no ofertaron, tales como Isla Riesco, cuyos propietarios son las familias Angelini y Von Appen; Minera del Sur, y Comercial Catamutún (ex Cocar, que fuera liderada por el destacado empresario Efraín Friedmann).
Araneda explicó que el directorio “revisó su decisión con el objeto de asegurar la transparencia del proceso e igualdad de los posibles interesados y eventuales nuevos oferentes, e ir a un nuevo sistema de licitación pública. El calendario lo tiene que aprobar Enacar en su sesión de directorio de la primera semana de enero de 2010”.
Consultado si este nuevo proceso implicará una evaluación del precio mínimo, indicó que se realizará una “revisión y actualización de los criterios fundamentalmente económicos que se contemplaron en la primera licitación, porque se debe tener en cuenta las señales del mercado y de los posibles oferentes».
Fuente / Estrategia