(El Mercurio)La minera canadiense Teck elevó en unos US$ 1.390 millones, a un total de US$ 5.590 millones, el monto de inversión en el proyecto Quebrada Blanca Fase II, según se desprende del estudio de impacto ambiental ingresado ayer al Servicio de Evaluación Ambiental (SEA).
De acuerdo con el prospecto, la iniciativa, que se ubicará en la Primera Región, iniciaría operaciones en 2016, y tendría una vida útil de 39 años. Según información de la Sociedad Nacional de Minería (Sonami), el último valor asignado por la minera al proyecto ascendía a US$ 4.200 millones.
Fuentes de la industria manifestaron que el incremento en el monto de inversión responde a aumentos en los costos, considerando que la expectativa de producción se mantiene en los mismos niveles anunciados previamente, a lo que se suma que el alza está en línea con el aumento en los costos que registraron otros proyectos de la industria minera chilena.
Quebrada Blanca Fase II tendrá una capacidad de producción de 250 mil toneladas de cobre fino en los primeros cinco años de funcionamiento. Mientras que el promedio para la primera década de producción sería de 240 mil toneladas de cobre fino. El promedio anual cae a 200 mil toneladas si se consideran los 39 años de vida útil.
El proyecto incluirá la construcción de una planta concentradora cercana a la mina; un depósito de relaves; un ducto para el transporte del concentrado de cobre; una planta abastecedora de agua proveniente del mar (elemento que será enviado por un acueducto a la concentradora); e instalaciones para la recepción, filtrado y embarque del concentrado en el sector de Patache Norte, al sur de Iquique.
Esta mina es propiedad de Teck en un 76,5%, Inversiones Mineras S.A. tiene 13.5%, y la Empresa Nacional de Minería (Enami) posee un 10%.
La iniciativa corresponde a la continuación productiva de la mina a rajo abierto Quebrada Blanca (corresponde a la explotación del hipógeno a mayor profundidad), que produce aproximadamente unas 36 millones de toneladas anuales de material, de los cuales 7,5 millones de toneladas son de mineral de alta ley.
Teck, además opera en Chile los proyectos Carmen de Andacollo, ubicado en la Cuarta Región, y tiene en carpeta el nuevo yacimiento Relincho, en la Región de Atacama.
Este último producirá unas 190 mil toneladas de cobre al año durante su vida útil. Se espera que su estudio de factibilidad esté terminado en 2013.
Fuente /El Mercurio